La España del Siglo XIX: De la Crisis del Antiguo Régimen a la Revolución Liberal (1788-1874)

1. La Crisis del Antiguo Régimen y la Revolución Liberal (1788-1814)

1.1 Los Cambios Revolucionarios y sus Limitaciones

La transición hacia el sistema liberal estuvo marcada por una gran inestabilidad, guerras civiles, golpes de Estado militares y la pérdida colonial. Los principales cambios y sus limitaciones fueron:

  • Absolutismo: El paso del Absolutismo a un sistema liberal se produjo en un ambiente de gran inestabilidad, marcado por las guerras civiles, los golpes de Estado militares y la pérdida colonial.
  • Población y Economía: La población creció y la economía se modernizó, pero los progresos fueron tardíos, lentos y menos intensos. Por ello, España siguió siendo un país agrario.
  • Sociedad de Clases: La Sociedad de Clases, basada en la riqueza, se consolidó. Los terratenientes mantuvieron una gran influencia, la burguesía y el proletariado crecieron poco, y el campesinado siguió siendo mayoritario.

1.2 Reinado de Carlos IV (1788-1808)

Carlos IV accedió al trono en 1788 a la edad de 40 años y enseguida dejó el poder en manos de su primer ministro, Manuel Godoy. El temor a la propagación de la Revolución Francesa en España provocó el cierre de fronteras, la finalización de las reformas ilustradas y la declaración de la guerra a Francia, tras la ejecución de Luis XVI en 1793.

Durante el transcurso de la guerra, los franceses invadieron el País Vasco y Navarra, lo que obligó a Godoy a firmar la Paz de Basilea en 1795. En 1807, Godoy dio un giro a su política y se alió con Napoleón tras la firma del Tratado de Fontainebleau.

La ocupación de los puntos estratégicos de la Península dejó clara la intención francesa de invadir también España. Este hecho provocó el Motín de Aranjuez (1808), una sublevación popular contra la política de Manuel Godoy instigada por el heredero del trono, el futuro Fernando VII.

1.3 La Formación de Grupos Ideológicos (Guerra de Independencia)

José I Bonaparte reinó en España entre 1808 y 1813. Implantó el llamado Estatuto de Bayona, que estableció un sistema político conservador en el que el rey tenía el poder ejecutivo y la iniciativa para proponer leyes, y realizó algunas reformas.

  • Afrancesados: Aceptaron la nueva monarquía y apoyaron sus reformas. Constituyeron un reducido grupo de españoles integrado por miembros de la nobleza y del alto clero.
  • Patriotas: Se negaron a aceptar a un monarca extranjero. Este grupo incluyó a la mayoría del pueblo, que defendió la soberanía de Fernando VII y los valores tradicionales, y a los liberales (en su mayoría burgueses y profesionales liberales) que querían acabar con el Antiguo Régimen y elaborar una Constitución.

2. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812

2.1 El Proyecto Liberal

El poder lo asumió una Junta Suprema Central, con la función de coordinar la guerra y realizar reformas políticas y sociales. Convocó unas Cortes de Cádiz en 1810, elegidas por sufragio universal masculino. Entre los diputados de las Cortes había absolutistas (defensores de la soberanía real y del mantenimiento del Antiguo Régimen) y liberales (partidarios de la soberanía nacional y de acabar con el Antiguo Régimen).

  • Las leyes aprobadas establecieron la libertad de imprenta (1810) y abolieron los señoríos (1811), los gremios (1813) y la Inquisición (1813).
  • La Constitución de 1812, la primera en la historia de España, reconocía derechos individuales como la igualdad ante la ley y establecía la soberanía nacional y la división de poderes. El absolutismo se sustituyó por un sistema político liberal.

3. El Reinado de Fernando VII (1814-1833)

3.1 Las Etapas del Reinado

En 1814, Fernando VII regresó a España, donde fue recibido con grandes manifestaciones de júbilo por el pueblo. Su reinado (1814-1833) pasó por tres etapas:

  • El Sexenio Absolutista (1814-1820): Fernando VII abolió la Constitución de 1812, anulando así la obra de las Cortes de Cádiz, y persiguió a los liberales. Estos se exiliaron u otros trataron de alcanzar el poder mediante pronunciamientos o golpes de Estado militares.
  • El Trienio Liberal (1820-1823): En 1820 triunfó el pronunciamiento del comandante Rafael del Riego en Las Cabezas de San Juan. Fernando VII juró la Constitución de Cádiz y aceptó que los liberales restablecieran la obra de las Cortes de Cádiz, incluyendo la supresión de los señoríos. En 1823, un ejército francés llamado Los Cien Mil Hijos de San Luis invadió España y permitió al rey restablecer el absolutismo.
  • La Década Ominosa (1823-1833): Se inició con la represión de los liberales. La situación cambió en 1830 con motivo del problema sucesorio: al nacer su hija Isabel, Fernando VII derogó la Ley Sálica, que impedía heredar el trono a las mujeres. Don Carlos no lo aceptó y recibió el apoyo de los absolutistas, lo que obligó a María Cristina a apoyarse en los liberales.

4. La Construcción del Estado Liberal (1833-1874)

4.1 La Época Isabelina (1833-1868)

La Etapa de las Regencias

La Primera Guerra Carlista enfrentó a los absolutistas, defensores de Don Carlos, con los liberales, partidarios de Isabel. La contienda finalizó en 1839 con la victoria liberal y el llamado Abrazo de Vergara.

El Reinado de Isabel II

En 1866, los demócratas, los republicanos, los progresistas y la Unión Liberal firmaron el Pacto de Ostende, para derrocar a la reina y convocar Cortes Constituyentes por sufragio universal masculino.

4.2 El Sexenio Revolucionario (1868-1874)

En 1868 triunfó una nueva revolución conocida como La Gloriosa y la reina se exilió. Se formó entonces un gobierno provisional que promulgó la Constitución de 1869.

  • La Monarquía Democrática (1871-1873): La Corona recayó por elección de las Cortes en el italiano Amadeo de Saboya. Tuvo que enfrentarse a la oposición política de los republicanos y de los partidarios de los Borbones.
  • La Primera República (1873-1874): Los republicanos estaban divididos entre unionistas y federalistas.

5. Transformaciones Económicas y Sociales

5.1 La Desamortización

Los liberales decretaron la desamortización o venta de bienes amortizados, vinculados a ciertas instituciones (como la nobleza, el clero o los municipios) que hasta entonces no podían venderse.

Las primeras medidas desamortizadoras se aprobaron en las Cortes de Cádiz y en el Trienio Liberal, pero el proceso recibió su impulso definitivo durante el reinado de Isabel II. El Estado confiscó y subastó:

  • Los bienes del clero y abolió los mayorazgos de la nobleza (Desamortización de Mendizábal).
  • Las tierras comunales, los bienes de propios de los ayuntamientos y todos los demás bienes amortizados o de manos muertas (Desamortización General de Madoz).

Objetivos y Resultados

El objetivo era obtener recursos para el Estado y facilitar el acceso del campesinado a la propiedad de la tierra. Los resultados no fueron los esperados: el sistema de venta por subasta benefició a la nobleza y a la burguesía, creando grandes latifundios, y perjudicó a los pequeños propietarios que no pudieron comprar tierra y se arruinaron tras la venta de las tierras municipales.

5.2 Los Principales Sectores Industriales

  • Minería: Nació a partir de 1860 con la explotación de minerales como plomo, hierro, mercurio y cobre. Los minerales se exportaban en perjuicio de su utilización por la industria nacional.
  • Siderurgia: Se inició en Andalucía (1830-1865). Ante la inexistencia de carbón mineral, se trasladó primero a Asturias (1865-1880), con recursos de carbón, y desde 1880 al País Vasco, donde existían minas de hierro.
  • Sector Textil: El algodón se concentró en Cataluña. Las fábricas usaron primero máquinas hidráulicas y luego emplearon máquinas de vapor, ubicadas junto a los puertos importadores de carbón. Se desarrolló en Cataluña una importante industria lanera, que importó la lana de Australia y Alemania.

5.3 Los Grupos Sociales

La sociedad se estructuró en clases basadas en la riqueza:

  • Clase Alta: Grupo reducido formado por la antigua nobleza y la burguesía. La antigua nobleza terrateniente perdió sus privilegios, pero consolidó su riqueza al lograr la propiedad privada de los señoríos y aumentarlos con la compra de tierras desamortizadas. La burguesía era poco numerosa, vinculada a la industria y a la actividad comercial agraria. Una parte intentó imitar el modo de vida de la nobleza, invirtiendo en tierras desamortizadas o tratando de ennoblecerse con enlaces matrimoniales.
  • Clase Media: Compuesta por medianos propietarios agrarios, funcionarios, oficiales del ejército, profesionales liberales, propietarios de talleres artesanos y pequeños comerciantes.
  • Clase Baja: Incluía a pequeños propietarios, arrendatarios y jornaleros; empleados, asalariados y obreros de las fábricas.

6. Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828)

Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828) fue el pintor más destacado de la segunda mitad del siglo XVIII y de principios del XIX. Su pintura no pudo encuadrarse en ninguna de las corrientes pictóricas de su época, sino que desarrolló un estilo propio que anticipó movimientos posteriores como el Impresionismo, el Expresionismo y el Surrealismo.

6.1 Etapas de su Obra

1774-1792: Cartones y Retratos

Al finalizar sus estudios se instaló en Zaragoza, donde realizó los frescos de la bóveda de la basílica del Pilar. Poco después se casó, lo que facilitó su consolidación como pintor de cartones para tapices que servían de boceto a los tejedores de la Real Fábrica de Tapices de Madrid. Representó temas populares y alegres pintados con un brillante colorido: La gallinita ciega, El quitasol, El pelele o La vendimia.

1792-1814: Retratos, Cuadros y Grabados

Tras contraer una grave enfermedad, quedó sordo y dejó su actividad como pintor de tapices. Realizó entonces magníficos retratos de los Reyes (La familia de Carlos IV) y de personajes nobiliarios (la Duquesa de Alba, la Condesa de Chinchón y las Majas vestida y desnuda). Estas obras se caracterizan por la pincelada suelta, la preocupación por la luz y la penetración psicológica de los personajes. Ejecutó su primer grabado, Los Caprichos, una sátira de la sociedad de su época que anticipa el surrealismo posterior. Durante la Guerra de la Independencia pintó cuadros que mostraron la crudeza del conflicto: El 2 de mayo y El 3 de mayo en Madrid (más conocidos como Los fusilamientos del 3 de mayo), y también una serie de grabados pesimistas denominados Los Desastres de la Guerra.

1814-1828: Pinturas Negras y Exilio

Tras la guerra, durante el reinado de Fernando VII, enfermo y sordo, se refugió en una casa de campo a orillas del Manzanares. Entre 1819 y 1823 decoró las paredes de la casa con las Pinturas Negras, llamadas así por su colorido de negros y grises y por sus temas pesimistas. Destacan Saturno devorando a un hijo o El Aquelarre, que constituyen un precedente de la pintura expresionista. En 1824, debido a sus ideas liberales, tuvo que exiliarse a Francia. Ahí pintó dibujos y cuadros como La lechera de Burdeos. En ellas recuperó el interés por el color, la luz y la belleza, y empleó pinceladas sueltas y libres que anunciaban el Romanticismo y el Impresionismo.

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