Ley de mancomunidades canalejas

Situación política social en la España de comienzos del S. XX


En 1900 España era un país agrario con los 70% de la población trabajando en una agricultura atrasada. A esta situación se unía el injusto o reparto o de la riqueza y de la tierra acaparada por unos pocos. Esta situación de miseria, propició el desarrollo de un movimiento o agrario y campesino muy reivindicativo, en una sociedad cada vez más polarizada y radicalizada. La atraso era también cultural, con unas tasas de analfabetismo muy elevadas, así en 1900 el 56% de los hombres y el 72% de las mujeres eran analfabetos. El bajo nivel cultural de esta sociedad y su escasa politización permitía la existencia de un régimen político corrupto dominado por el caciquismo en el que las instituciones no representaban al pueblo, ni en ellos se discutía los problemas del pueblo, esas instituciones sólo representaban los intereses de la oligarquía. Otro problema de la España de 1900 fue el militar, el ejército se sentía humillado por la derrota de 1898, moldurado en armamento y con un exquisito número de oficiales. Además se va a enfrentar con los nacientes nacionalismos periféricos que cuestionaban la unidad de España.

Evolución política. Fase regeneracionista:

esta fase del reinado de Alfonso XIII fue marcada por el espíritu de regeneracionismo y del cambio. Se pretendía adaptar el sistema a las nuevas demandas sociales y políticas. En esta fase se renovaron los líderes de los partidos dinásticos, Maura por el conservador y Canalejas por el liberal.

Gobierno de Maura: revolución desde arriba y semana trágica

En 1904 Maura ocupó la jefatura de gobierno, quería promover una “ revolución desde arriba” con la que reformar el régimen desde gobierno para impedir que lo transformase una revolución popular. Entre su proyecto también estaba arrebatar el poder a los caciques, para ello reformó la ley electoral en 1907 para eliminar el fraude y garantizar la limpieza de las elecciones, pero no consiguió acabar con la corrupción electoral. Atrajo hacia el régimen al nacionalismo moderado no republicano concibiendo más autonomía a los ayuntamientos y a las reputaciones. También adoptó medidas económicas para reactivar la industria y la agricultura. Aprobó leyes laborales y creó en 1908 el instituto nacional de previsión dedicado a los seguros obreros. Tras la pérdida del Imperio colonial, Marruecos se convirtió en el nuevo objetivo colonial español, en la conferencia de Algeciras de 1906 se llegó a un acuerdo con Francia que concedía a España el norte de Marruecos, cuya ocupación se inició en 1909. Para llevarla a cabo se hicieron reclutamientos forzosos de los que se liberaban las clases adineradas. Esta situación provocó los sucesos de la semana trágica de Barcelona en Julio de 1909 durante el embarque de tropas hacia Marruecos. La movilización contra la guerra acabó en una revuelta popular y en una oleada de violencia callejera. También surgíó en sentimiento anticlerical que desembocó en el incendio de conventos e iglesias. La represión del gobierno de Maura fue muy dura, provocó muchas críticas que causaron su caída del gobierno en 1910.

Gobierno de Canalejas: la versión liberal

En 1910 Canalejas formó un gobierno liberal que también intentó su propia revolución desde arriba. Se propónían modernizar la política y a ciertos sectores oculares con más reformas sociales y también limitar el poder de la iglesia. Para esto último reformó la financiación de la iglesia y limitó el establecimiento de nuevas órdenes religiosas. Para atraerse el apoyo popular promulgó leyes laborales y reformó la ley de reclutamiento, que establecía el servicio militar obligatorio, acabando con la práctica de la sustitución y la rendición en metálica. Otra ley fue la de mancomunidades que aceptaba la uníón de las diputaciones provinciales para gestionar algunos servicios públicos, así contentaba a los en nacionalistas y regeneracionistas. Todas estas reformas fueron interrumpidas en 1912 cuando un anarquista asesinó a Canalejas.

Fuese convulsa (1914 1923)

Esta fase se inició con el estallido de la primera Guerra Mundial, a partir de 1917 entró en un declive agresivo el sistema de la restauración, finalizando con el Golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera en 1923, que inició una dictadura hasta 1930 apoyada por Alfonso XIII. En 1914 estalló la primera Guerra Mundial y España decidíó mantenerse neutral. Esta neutralidad propició un crecimiento económico ya que España se convirtió en suministradora de productos industriales y agrarios de los países en guerra. Esto hizo que se desarrollarán mucho la siderurgia vasca, los textiles y la metalurgia catalana y la minería Austriana. Los empresarios lograron enormes beneficios, mientras que las clases populares empeoraron su nivel de vida por una inflación y porque los salarios aumentaron. Esto provocó huelgas, sobre todo en 1917.

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