La Evolución Política del Segundo Franquismo
1. La tecnocracia y el dominio del Opus Dei
Esta etapa estuvo marcada por los intentos de reparar el régimen para el futuro. El pluralismo político y la sucesión de Franco se convirtieron en el eje del periodo. Pese al dominio de los tecnócratas, apareció una corriente proveniente del Movimiento, la antigua Falange, partidaria de un mayor aperturismo. En definitiva, la lucha entre tecnócratas y aperturistas fue una de las claves del periodo.
1.1 La institucionalización del régimen
Los tecnócratas pusieron en marcha una reforma de la administración pública para adaptarla a las nuevas circunstancias. En 1958 se aprobó la Sexta Ley Fundamental, la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento, que defendía al régimen como una “democracia orgánica” y al Estado español como monárquico tradicional, católico, social y representativo. Posteriormente, en un referéndum, se aprobó la séptima y última de las leyes fundamentales: la Ley Orgánica del Estado, que aseguraría el futuro del régimen. Esta ley separó los poderes del gobierno, ratificó la constitución monárquica como forma de introducir la representación familiar y reconoció la libertad religiosa.
La sucesión de Franco fue resuelta por él mismo; había optado por Don Juan Carlos de Borbón, defendido por los tecnócratas. Las Cortes aceptaron a Don Juan Carlos como sucesor, lo que implicó saltarse la línea dinástica directa con el objetivo de garantizar el funcionamiento de las instituciones después de la muerte del dictador.
1.2 La estrategia política de los aperturistas
Aunque el dominio político pertenecía a los tecnócratas, surgieron otros grupos enfrentados a ellos. Entre estos destacan el Búnker y los aperturistas, provenientes también del Movimiento y liderados por Manuel Fraga y José Solís. Estos mantenían diferencias con los tecnócratas del Opus Dei y aprovecharon el escándalo de Matesa —un caso de corrupción financiera e industrial en el que estaban implicados— para desacreditarlos. Los líderes aperturistas maniobraron para que el asunto se conociera a través de la prensa, desprestigiando así a sus adversarios.
1.3 La política exterior y la descolonización
La política exterior franquista se fijó como objetivos el acercamiento a la Europa comunitaria, el mantenimiento de una estrecha relación con los Estados Unidos y la recuperación de Gibraltar. España consiguió una mayor aceptación internacional. Los tecnócratas se impusieron a los militares y falangistas, quienes no estaban de acuerdo con la entrada de España en la CEE (objetivo que finalmente se conseguiría en 1986). Las relaciones con Estados Unidos estuvieron marcadas por pactos bilaterales; España basó su política exterior en estos acuerdos y solicitaba la colaboración americana.
En cuanto a la descolonización, España aceptó la independencia de Guinea Ecuatorial y cedió el Ifni a Marruecos, aunque intentó conservar los territorios del Sáhara Occidental. En noviembre de 1975, España firmó los Acuerdos de Madrid, repartiendo el Sáhara.
2. El declive del régimen
Tras el nombramiento de Juan Carlos como sucesor, el que era vicepresidente del gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco, se esforzó en sentar las bases de una transición pacífica dentro de la legalidad vigente.
2.1 Carrero Blanco y el fracaso del aperturismo (1969-1973)
Carrero Blanco, después del escándalo de Matesa, se hizo cargo del nuevo gobierno con el que realizó un amplio programa político. En primer lugar, relanzó la economía. En política exterior, el nuevo ministro de Asuntos Exteriores, López Bravo, firmó un acuerdo comercial con la CEE y estableció relaciones diplomáticas con China y la República Democrática de Alemania.
En segundo lugar, se produjo la reforma del sistema educativo con la Ley Villar Palasí, en la que se extendía la enseñanza básica gratuita hasta los 14 años a través de la EGB. Sin embargo, proyectos como el Anteproyecto de Asociaciones Políticas o el intento de mejorar las relaciones con la Iglesia no se llevaron a cabo. Al intentar resolver la conflictividad obrera, se creó la nueva Ley Sindical, que resultó ser un fracaso.
En este contexto, surgió un enemigo interno: ETA, una organización terrorista que empezaba a mostrarse muy activa. La respuesta del gobierno fue endurecer la Ley del Orden Público. El enfrentamiento en el seno del franquismo entre aperturistas e inmovilistas provocó una crisis de gobierno que Franco resolvió separando la Jefatura del Estado de la del Gobierno, cargo que asumió Carrero Blanco. No obstante, el presidente Carrero murió en Madrid en un atentado perpetrado por ETA.
2.2 Gobierno de Arias Navarro (1974-1975): Enfermedad y muerte de Franco
El sucesor de Carrero fue Arias Navarro, quien formó un gobierno con franquistas puros. Pretendió dar una imagen de ruptura con la etapa anterior mediante un discurso pronunciado ante las Cortes, adoptando una vía aperturista al declararse partidario de ciertas reformas y la aprobación de un estatuto de asociaciones políticas. Aunque se aprobó, fue poco viable, por lo que la situación permaneció estancada. Girón de Velasco mostró sus críticas a este aperturismo, conocido como el “espíritu del 12 de febrero”.
En 1974, Franco enfermó de tromboflebitis. El príncipe Juan Carlos ejerció interinamente la Jefatura del Estado, pero cuando el dictador se recuperó, recobró su poder y exigió a Arias Navarro que abandonara el espíritu del 12 de febrero. Otras circunstancias dificultaron la supervivencia del régimen: la crisis económica de 1973, la Revolución de los Claveles en Portugal (que acabó con la dictadura de Salazar) y la descolonización del Sáhara Español.
El terrorismo se intensificó, provocando manifestaciones en capitales europeas, a lo que el régimen respondió con una concentración de apoyo a Franco en la Plaza de Oriente. Días más tarde, se anunció que Franco había caído gravemente enfermo. Marruecos aprovechó el momento para reclamar el Sáhara organizando la Marcha Verde. Finalmente, se firmaron los Acuerdos de Madrid, por los que el Sáhara español se entregó a Marruecos y Mauritania. Franco falleció el 20 de noviembre de 1975 y Juan Carlos fue proclamado Rey de España.
Evolución Socioeconómica del Segundo Franquismo (1959-1975)
1. El Plan de Estabilización (1957-1959)
Las dificultades económicas provocaron una radical modificación en la política económica del régimen. Franco formó un gobierno con tecnócratas en los ministerios de Comercio y Hacienda. Ambos elaboraron un Plan de Estabilización Económica que resultó imprescindible. Hubo muchas reticencias internas, pero finalmente el gobierno lo aprobó.
Se impusieron medidas básicas: la reducción del gasto público, la desaparición progresiva de los controles gubernamentales sobre las actividades económicas y la apertura de la economía española a los mercados exteriores. El gobierno dio facilidades a las empresas extranjeras para instalarse en España y contó con importantes créditos internacionales del FMI, de la OECE y de la banca norteamericana. Este plan fue un éxito rotundo, iniciando una etapa de fuerte crecimiento que convirtió a España en uno de los países más industrializados.
2. La España del desarrollismo
Los resultados del plan fueron inmediatos, aunque a corto plazo produjeron una fuerte recesión. El crecimiento se basó en una expansión territorial impulsada por los bajos salarios y la llegada de capital extranjero. El crecimiento industrial atrajo a un gran número de campesinos que emigraron en masa a las ciudades (éxodo rural), lo que provocó la mecanización y modernización del campo.
El sector servicios, impulsado por el turismo, fue el verdadero motor de la economía. Aunque la balanza comercial era deficitaria, la balanza de pagos mantenía superávit gracias a las remesas de los emigrantes y al turismo. El gobierno intentó regular este crecimiento mediante los Planes de Desarrollo, con el objetivo de industrializar zonas deprimidas y disminuir los desequilibrios regionales. El aumento de los intercambios con Europa impulsó la firma de un Acuerdo Preferencial con la CEE.
3. La crisis económica mundial y la agonía del régimen (1973-1975)
En octubre de 1973 estalló la crisis del petróleo como protesta de los países árabes contra Occidente. Dos meses después, Carrero Blanco fue asesinado. Estos dos hechos marcaron el inicio de la extinción del régimen. El final del franquismo coincidió con una caída de la economía, un incremento de la inflación y un aumento del paro.
4. Las transformaciones sociales
Existen grandes diferencias con la primera etapa del franquismo. El desarrollo económico generó cambios sociales notables y un cambio de mentalidad. Aunque no hubo evolución política institucional, los españoles de los años sesenta desarrollaron preocupaciones políticas y deseos de consumo, demandando una apertura que no llegaría plenamente hasta la muerte del dictador.
4.1 Los movimientos migratorios
El desarrollo económico trajo consigo la pérdida de protagonismo de la agricultura en favor de la industria y los servicios. Esto provocó el abandono de los campos; Madrid, Cataluña y el País Vasco fueron los principales focos receptores, lo que hizo crecer las ciudades sin una planificación adecuada. Asimismo, se estableció un flujo ininterrumpido de emigrantes hacia la Europa desarrollada, cuyas remesas de capital fueron decisivas para la economía nacional.
4.2 El crecimiento de la población
En los años 60 se produjo un espectacular crecimiento demográfico denominado baby boom, fruto de una alta natalidad y una mortalidad en retroceso. Esto generó presión sobre las infraestructuras sanitarias y educativas, obligando al régimen a construir hospitales y escuelas, y a aprobar la Ley General de Educación y la Ley de Bases de la Seguridad Social. El déficit de vivienda fue otro problema grave, derivando en la construcción de barrios periféricos mal dotados de servicios.
4.3 La modernización de la sociedad y el cambio de mentalidades
La población alcanzó niveles de bienestar y consumo inimaginables anteriormente. El consumismo sustituyó los valores del primer franquismo. Una nueva generación, que no había vivido la Guerra Civil, pedía mayores libertades. La apertura al exterior gracias al turismo y la inauguración de TVE fueron símbolos de esta modernización. Además, la incorporación de la mujer al mercado laboral comenzó a romper con los esquemas tradicionales del régimen.
4.4 El aumento de las clases medias
Hubo un incremento cuantitativo de las clases medias, compuestas por nuevos ejecutivos, empleados de banca, técnicos y secretarios. Entre los hijos de estos grupos surgieron nuevas actitudes críticas ante los temas tabú de la sociedad de posguerra.
La Oposición Política al Franquismo
1. La oposición desde la fase tecnocrática hasta 1973
Una característica importante fue el debilitamiento de la oposición en el exterior y el fortalecimiento de la interior, que se diversificó y se hizo socialmente más amplia.
1.1 La oposición social
Se califica como social porque no estaba organizada inicialmente por partidos clandestinos. Las protestas obreras aumentaron en Asturias, País Vasco, Madrid y Barcelona. En 1957 surgió el sindicato clandestino Comisiones Obreras (CCOO), que fue declarado ilegal en 1968. Su táctica fue el “entrismo” en el sindicato vertical del régimen. Por otro lado, las protestas universitarias fueron constantes, respondiendo el régimen con represión y cierres de facultades. Incluso la Iglesia Católica comenzó a distanciarse del régimen, con jóvenes sacerdotes apoyando las protestas obreras.
1.2 La oposición política
El movimiento más organizado era el PCE, dirigido por Santiago Carrillo. El PSOE, por su parte, mantenía su dirección en el exterior, lo que limitaba su margen de maniobra en el interior. En la derecha, los monárquicos y la Democracia Cristiana participaron en el Congreso del Movimiento Europeo en Múnich (denominado por el régimen como el “Contubernio de Múnich”), donde pidieron que no se aceptara a España en la CEE hasta que no fuera una democracia. También destacaron partidos nacionalistas como Esquerra Republicana de Catalunya y el PNV. En este periodo nació ETA, mezclando principios marxistas y nacionalistas.
2. Reorganización de la oposición ante la muerte del dictador (1974-1975)
La oposición, consciente de que el fin del régimen estaba próximo, empezó a organizar la futura España democrática.
2.1 Fuerzas políticas en el exterior
Dentro de la ilegalidad, las principales fuerzas eran:
- Monárquicos: Defendían un sistema constitucional con Don Juan de Borbón.
- PSOE: En el Congreso de Suresnes, Felipe González fue elegido Secretario General, imponiéndose una línea más renovadora.
- PCE: Promovía un frente común antifranquista bajo el liderazgo de Santiago Carrillo.
2.2 Los primeros pasos para formar alianzas
En 1974 se constituyó en París la Junta Democrática (liderada por el PCE e integrada por CCOO, carlistas y otros sectores), que reclamaba una ruptura total. Un año después, el PSOE impulsó la Plataforma de Convergencia Democrática, que optaba por una ruptura pactada. Aunque hubo discrepancias, ambos bloques coincidían en la necesidad de terminar con la dictadura.
2.3 El papel de los aperturistas en el interior
Además de las fuerzas ilegales, sectores dentro del propio sistema reclamaban una reforma constitucional partiendo de las instituciones y leyes franquistas, coincidiendo en algunos puntos con los planteamientos de la Plataforma de Convergencia Democrática para asegurar un futuro estable sin Franco.