Transformaciones Políticas, Económicas y Sociales en la España del Siglo XIX

LA REVOLUCIÓN DE 1854

Con el pretexto de la inestabilidad política y de las continuas disputas entre los moderados, un grupo de militares se pronunció el 28 de junio bajo el mando de los generales Dulce y O’Donnell. Aunque iniciado en Madrid, fue en Vicálvaro donde tuvo lugar un enfrentamiento militar el día 30. De ahí el nombre de Vicalvarada con que se conoce este pronunciamiento. Tras la batalla, los sublevados se retiraron a Manzanares, en La Mancha, donde se encontraron con el general progresista Serrano. Después encargaron al joven Cánovas del Castillo la redacción del Manifiesto de Manzanares. Los sucesos del 17 al 19 de julio en Madrid recordaban las tres jornadas gloriosas de París en febrero de 1848. En la batalla del 19 hubo un centenar de muertos y varios centenares de heridos.

LA LABOR DEL GOBIERNO DEL BIENIO PROGRESISTA

Espartero llegó a Madrid triunfante desde el exilio. Esta etapa estuvo dirigida por dos caudillos militares: Espartero y O’Donnell. En esta etapa hubo una coalición entre ambos partidos, aunque hasta julio de 1856 predominaron los progresistas y desde el mes de octubre los unionistas. Estos gobiernos de la primera etapa del bienio tuvieron que hacer frente a un nuevo levantamiento carlista y a la oposición a las medidas desamortizadoras. También tuvieron que hacer frente a la deuda pública, que impedía al estado pagar a los funcionarios y militares. Al descontento de estos se sumó el de las clases populares por el elevado costo de la vida.

LA CONSTITUCIÓN DE 1856 Y LA CRISIS DEL BIENIO

Las elecciones de septiembre de 1854 habían formado un Congreso con mayoría progresista y un grupo de moderados. La Constitución de 1856 es conocida como la no nacida porque no entró en vigor. Era de carácter progresista. El panorama político se amplió, la Unión Liberal se formó durante esta etapa y se consolidó con el acceso a la presidencia del gobierno de O’Donnell en julio de 1856. Su perfil político era de centro, entre progresistas y moderados. El malestar social provocado por los impuestos de consumo y las quintas dio lugar a la intervención de O’Donnell, que rodeó con tropas el Congreso y disolvió el parlamento.

(2º PARTE) AGRICULTURA, INDUSTRIA Y TRANSPORTES EN EL SIGLO XIX

La agricultura española del siglo XIX se caracterizó por su estancamiento, lo que frenó el crecimiento económico y el proceso de industrialización. El sector más atrasado y menos productivo era el cultivo de cereales, que de hecho era el más importante. Su poca competitividad en el mercado llevó a España a una crisis. Ante esta crisis, la agricultura española presionó para conseguir la aplicación de leyes proteccionistas. La vid, el olivo, los frutales y los cítricos fueron los únicos que se desarrollaron como agricultura especializada.

La industrialización en España se inició en la década de 1830, pero la lentitud en su ritmo de crecimiento provocó que la producción fuera inferior a los niveles europeos. El proceso de industrialización tuvo que superar varios obstáculos: el mantenimiento de una economía agraria, un elevado índice de analfabetismo y el atraso agrícola.

A partir de los años treinta, el estado español se modernizó en el sector textil gracias a la fuerza hidráulica. Los vapores o fábricas movidas por máquinas de vapor se empezaron a utilizar en Barcelona. Años después, esta industria tuvo una fuerte dependencia energética y tecnológica que elevó sus costes productivos y la hizo escasamente competitiva en los mercados extranjeros. La necesidad de crear un mercado interior provocó a partir de 1840 la mejora de las redes de comunicaciones, por lo que se amplió la red de carreteras y la red ferroviaria. El ferrocarril tuvo efectos beneficiosos sobre la economía española: favoreció la movilidad de la población y el abaratamiento de los intercambios interiores, estimuló el empleo e impulsó el empleo de carbón.

(2º PARTE) 2

Las distintas reformas liberales de la primera mitad del siglo XIX abolieron los privilegios estamentales. Se configuró una sociedad de clases, formada por la nobleza, burguesía terrateniente y burguesía industrial.

La nobleza

A pesar de la pérdida de sus privilegios señoriales y fiscales, mantuvo su propiedad territorial e incluso la amplió.

La burguesía terrateniente

Monopolizó el poder político junto con la nobleza, formando la oligarquía dirigente que construyó el modelo de estado liberal en España.

La burguesía industrial

Fue más dinámica, pero prácticamente inexistente fuera de los núcleos industrializados de Cataluña y el País Vasco. En general, la alta burguesía mantenía alianzas familiares que contribuían a concentrar los patrimonios.

Otro sector de clases medias estaba formado por funcionarios públicos, un grupo numeroso que carecía de estabilidad profesional. Los profesionales liberales crecieron sustancialmente a lo largo del siglo.

Las clases bajas urbanas crecieron constantemente a lo largo del siglo. Una parte de esta población se dedicaba al servicio doméstico (el 90% de las mujeres).

A lo largo del siglo XIX se reforzó la vieja idea de que la condición de la mujer en la sociedad venía determinada por su función natural de esposa y madre. Las mujeres obreras tuvieron que compaginar el trabajo doméstico con el industrial, con salarios muy bajos, lo que suponía una doble jornada laboral. En la España del siglo XIX no existió un movimiento feminista, pero sí se reivindicó una educación femenina digna.

ALFONSO XII Y LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN: PROYECTOS DE REGENERACIONISMO POLÍTICO

El desastre del 98 apenas conmocionó la vida política en España. Sin embargo, a los pocos meses comenzaron a configurarse ciertas acciones políticas claramente regeneracionistas. El más ambicioso fue el promovido por la Unión Nacional. El movimiento no logró perfilarse como una tercera fuerza política y acabó por disolverse en 1903. Durante los 10 primeros años de reinado de Alfonso XII se sucedieron los intentos de llevar a cabo reformas del sistema político. Las dos propuestas más sólidas fueron las representadas por los gobiernos del conservador Antonio Maura y del liberal José Canalejas.

Antonio Maura

Maura afirmaba que era necesario realizar una revolución desde arriba para que no nos la hagan desde abajo. Su objetivo no era otro que el de lograr una socialización política de orientación conservadora hecha desde el poder. Maura accedió a la presidencia en 1904. Su principal obra política la llevó a cabo entre los años 1907 y 1909 en el gobierno largo de Maura. Estas acciones afectaron principalmente a la participación electoral y a la organización del poder local y regional:

  • La moralización de las elecciones era uno de los imperativos más claros del regeneracionismo político. Maura promulgó en 1907 una ley electoral que supuso algunas novedades formales.
  • La modernización del poder local era una cuestión capital para Maura. A ello consagró la Ley de Administración Local.

Tanto dentro como fuera de España se desencadenó una campaña política contra el líder conservador, lo que acarreó el cese por parte del monarca.

José Canalejas

Las propuestas más avanzadas de transformación del sistema político liberal en una dirección democrática correspondieron a José Canalejas, presidente del gobierno entre 1910 y 1912. Representaba la tendencia más izquierdista, liberando entonces el partido Liberal Democrático. Las medidas políticas se centraron en la necesidad de incorporar dos variables:

  • Un papel activo e intervencionista del estado en materia social y laboral.
  • Una secularización de la vida política mediante la efectiva separación entre la Iglesia y el Estado.

Canalejas fue asesinado en noviembre de 1912. Todo esto condujo al golpe de estado de Primo de Rivera.

LA CRISIS DE 1917

Influyeron tres procesos:

  1. Los problemas políticos que se venían incubando desde tiempo atrás.
  2. La coyuntura de expansión económica.
  3. La conflictividad social que estaba provocando la Guerra Mundial.

En el verano de 1917 confluyeron tres conflictos de distinto tipo: militar, político y social.

El Juntísmo militar

Ya en 1905, la aprobación de la Ley de Jurisdicciones… La situación se fue agravando por la escisión más fuerte entre los militares peninsulares y los africanos.

La Asamblea de Parlamentarios

Tuvo lugar en Barcelona. Pretendían políticas de los militares y evitar un estallido revolucionario. Sus propuestas eran la formación de un gobierno provisional y la convocatoria de Cortes Constituyentes.

La huelga general

Las desigualdades sociales provocadas por la euforia económica de la guerra reforzaron la posición del sindicalismo obrero. A través de huelgas, aspiraba a lograr un reparto equitativo de los beneficios de la guerra. Estaba teniendo lugar un conflicto en el sector de los ferroviarios iniciado en Valencia. Se recurrió al ejército, que llevó a cabo una dura represión sobre los huelguistas.

El balance de la crisis

  1. Los gobiernos de partido ya no podían continuar con la ficción del turno.
  2. El reformismo regeneracionista se vio desbordado por el peligro de una revolución social.
  3. El ejército avanzó en su participación en la política.

HACIA LA DICTADURA

Los seis años que separan el final de la triple crisis de 1917 y la llegada de Primo de Rivera al poder constituyen la etapa más conflictiva e inestable de todo el reinado de Alfonso XIII.

  1. En el contexto europeo, fueron años de gran conmoción social y política.
  2. En España, la resaca de la guerra coincidió además con el agravamiento de la guerra en Marruecos.

CRISIS DEL PARLAMENTARISMO

Para comprender su fracaso hay que tener en cuenta las dos principales líneas de fractura que marcaron este periodo:

  • La fractura entre el liberalismo oligárquico y el liberalismo democrático.
  • La fractura entre una concepción centralista de la administración pública y aquella que abogaba por una organización territorial del poder que tuviera en cuenta la diversidad regional.

Desde 1913 la situación se complicó básicamente por dos razones:

  • El impacto que ejerció la Gran Guerra, pese a la neutralidad española.
  • La progresiva fragmentación de los partidos dinásticos. Esta fragmentación acentuó la constante intervención del monarca en la acción de gobierno, debilitó el liderazgo de los partidos y los incapacitó como interlocutores políticos. Se produjo así una situación de bloqueo.

LA QUIEBRA DEL BIPARTIDISMO

Dos problemas se entrecruzaron en este proceso:

  1. La crisis de liderazgo que vivieron ambos partidos, lo que permitió la aparición de diferentes corrientes internas.
  2. La inadaptación de estos partidos a una sociedad de masas en la que el recurso a la opinión pública resulta esencial.

El Partido Conservador acabó confiando su jefatura a Eduardo Dato, lo que situó a Maura en una posición inviable para ejercer la alternancia, de modo que su retorno al poder solo tuvo lugar en situaciones de emergencia.

El Partido Liberal no fue capaz de organizar la sucesión de Canalejas al multiplicarse las disputas entre los dos principales líderes: el conde de Romanones y Manuel García Prieto. La fragmentación de la formación política liberal fue cada vez más intensa, apareciendo Santiago Alba o Niceto Alcalá Zamora. El sistema aparecía bloqueado, lo que explica el estallido de la triple crisis del año 1917.

LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA

Primo de Rivera llegó al poder en 1923 tras un pronunciamiento militar iniciado en Barcelona, no combatido por el gobierno y aceptado por el rey. Primo de Rivera accedió al poder al frente de un Directorio Militar.

El Directorio era un órgano asesor, pues Primo concentraba toda la capacidad ejecutiva y la relación con el monarca. El combate del caciquismo fue una de las acciones sistemáticas del régimen dictatorial. Las redes caciquiles y clientelares perdieron parte de su razón de ser ante la supresión del régimen parlamentario y la reforma drástica de la administración:

  • Los gobernadores civiles fueron sustituidos por personal militar.
  • Diputaciones y ayuntamientos fueron disueltos y en su lugar se crearon juntas municipales.
  • José Calvo Sotelo elaboró el Estatuto Municipal y el Estatuto Provincial.

El Directorio Militar dio paso al Directorio Civil. El corporativismo mantenía la tesis de que aquella funcionaba mejor si existen cuerpos intermedios que regulan las relaciones sociales y permiten ordenar todos los ámbitos de la sociedad. La política económica de la dictadura se basó en el intervencionismo del estado y el nacionalismo económico.

LA CAÍDA DE LA MONARQUÍA

En enero de 1930 la monarquía se hallaba en una situación delicada. Tras la caída de Primo de Rivera, el rey intentó retornar al sistema de la Restauración, sin éxito. Se formaron varios gobiernos presididos por militares. El republicanismo experimentó un espectacular auge. Se constituyeron nuevos partidos de militancia republicana. Alfonso XIII renunció a la corona y abandonó España. Un gobierno provisional se hizo cargo del país y la Segunda República Española fue proclamada el 14 de abril de 1931.

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