La Restauración y el Congreso de Viena
Tras la caída de Napoleón, las potencias europeas absolutistas —Reino Unido, Prusia, Austria y Rusia— se reunieron en el Congreso de Viena (1814-1815) con el objetivo de eliminar las ideas revolucionarias surgidas de la Revolución Francesa (igualdad, libertad, soberanía nacional, división de poderes).
Principales Propósitos
- Restaurar las monarquías absolutas que habían sido eliminadas por la Revolución o por Napoleón.
- Mantener un equilibrio de poder entre los países europeos para evitar nuevas guerras.
- Restablecer el Antiguo Régimen en Europa.
- Redibujar el mapa europeo con nuevas fronteras para controlar a Francia y reforzar la paz.
La Santa Alianza
En 1815 se creó la Santa Alianza, formada por Rusia, Prusia y Austria. Fue un acuerdo para defender el absolutismo y el cristianismo en Europa, ayudándose mutuamente si surgían revueltas liberales. La Santa Alianza podía intervenir militarmente contra revoluciones en cualquier país. Algunas de sus intervenciones fueron:
- Austria intervino en el Reino de las Dos Sicilias, reinstaurando el absolutismo.
- El ejército francés de los «Cien Mil Hijos de San Luis» restauró el absolutismo en España y devolvió el poder a Fernando VII.
Liberalismo y Nacionalismo: Las Ideologías del Siglo XIX
El regreso al Antiguo Régimen provocó una fuerte reacción liberal por parte de la burguesía, que se negaba a perder los derechos adquiridos.
Liberalismo
Es una ideología heredera de la Ilustración y de la Revolución Francesa que defiende la libertad del individuo como principio fundamental. Garantiza libertades como la de conciencia y culto, de expresión, de reunión y el derecho a la propiedad privada. Para el liberalismo, la nación es un conjunto de ciudadanos libres que se rigen por un Estado liberal, cuyas bases se recogen en una Constitución que establece la forma de Estado, la división de poderes, la soberanía nacional y la elección de un parlamento.
Nacionalismo
A finales del siglo XVIII, la nación se entendía principalmente como un territorio o el lugar de nacimiento de una persona. Sin embargo, a partir del siglo XIX, el concepto evolucionó: la nación pasó a ser un conjunto de personas con una cultura, lengua, historia y territorio comunes, con el objetivo de formar un Estado-nación. El nacionalismo se vio influenciado por la Ilustración, que defendía los derechos y libertades de los ciudadanos, estableciendo así una estrecha relación con el liberalismo.
Las Olas Revolucionarias del Siglo XIX
Durante la primera mitad del siglo XIX, la burguesía protagonizó varias oleadas revolucionarias con el objetivo de acabar con el Antiguo Régimen, el absolutismo, e instaurar gobiernos liberales.
Revoluciones de 1820
Fueron levantamientos de carácter militar apoyados por la burguesía.
- España: Tuvo lugar el pronunciamiento del general Riego, que instauró un régimen liberal que duró tres años (Trienio Liberal, 1820-1823).
- Grecia: Un levantamiento nacionalista logró su independencia del Imperio otomano.
Revoluciones de 1830
Estos movimientos, impulsados por la burguesía y las clases populares, surgieron en un contexto de crisis económica.
- Francia: La revolución provocó la caída de Carlos X y el establecimiento de una monarquía liberal con Luis Felipe de Orleans.
- Bélgica: Logró su independencia de los Países Bajos y estableció una monarquía constitucional.
Estas revueltas también se extendieron por Italia, Polonia y Prusia.
La Primavera de los Pueblos (1848)
Fueron grandes revoluciones que se extendieron por toda Europa contra el absolutismo. En ellas se unieron las demandas liberales de la burguesía con las reivindicaciones sociales del pueblo, y se comenzaron a exigir ideas liberales más radicales.
Consecuencias Principales
- En Francia, se puso fin a la monarquía y se proclamó la II República, aunque posteriormente Napoleón III instauraría el II Imperio.
- En Suiza y el Reino de las Dos Sicilias, las revoluciones triunfaron y se implantaron regímenes liberales.
- En otros territorios como Prusia, Austria o Italia, aunque muchas revueltas fracasaron, se lograron cambios políticos importantes, como la aprobación de constituciones.
A pesar de los resultados dispares, estas revoluciones supusieron un avance significativo, logrando la expansión del parlamentarismo, el fin de la sociedad estamental y el fortalecimiento del capitalismo y la burguesía.
La Construcción de Naciones: Unificación de Italia y Alemania
La Unificación Alemana
El proceso de unificación alemana tuvo lugar en el marco de la Confederación Germánica, formada por 38 estados, siendo Prusia el más poderoso. Su canciller, Otto von Bismarck, fue el principal artífice del proceso.
Factores Clave
- El nacionalismo y las ideas liberales, que fomentaron un sentimiento de nación.
- La ambición de Bismarck de convertir a Alemania en la principal potencia europea.
- Los intereses económicos de la burguesía, que buscaba unificar mercados y apoyó el Zollverein (unión aduanera).
Fases del Proceso
El proceso se completó mediante una serie de guerras: primero, Prusia derrotó a Austria y creó la Confederación Alemana del Norte (1866); después, venció a Francia, lo que permitió consumar la unificación. En 1871 se proclamó el II Reich, un estado federal formado por 26 territorios bajo la dirección de Prusia, que convirtió a Alemania en una gran potencia europea.
La Unificación Italiana
A comienzos del siglo XIX, la península itálica estaba dividida en ocho reinos, algunos de ellos controlados por Austria desde el Congreso de Viena. El reino de Piamonte-Cerdeña, gracias a su desarrollo industrial y económico, lideró el proceso de unificación. Fue impulsado por el primer ministro, el conde de Cavour, y el rey Víctor Manuel II, quienes trabajaron para unir los distintos territorios italianos.
Rasgos Comunes de las Unificaciones
Las unificaciones de Alemania e Italia compartieron varias características:
- Ambas fueron lideradas por el territorio más desarrollado económica y militarmente (Prusia y Piamonte-Cerdeña, respectivamente).
- Se llevaron a cabo mediante una combinación de conflictos bélicos y acción diplomática.
- La burguesía se consolidó como la clase dirigente, aunque tuvo que pactar con la aristocracia tradicional.