Un Periodo de Reformas (1931-1933)
La gobernabilidad en la coalición republicano-socialista no iba a ser sencilla. Las diferencias entre el PSOE y el Partido Radical eran tan grandes que se optó por Manuel Azaña, representante de un pequeño partido, como jefe de gobierno. Alcalá Zamora quedó como Presidente de la República, el cargo de mayor relevancia institucional aunque con un poder efectivo limitado.
Azaña dirigió, desde octubre de 1931 a 1933, un gobierno formado por republicanos de izquierda y socialistas. Este periodo, llamado Bienio Reformista, se caracterizó por una serie de reformas de gran envergadura que tenían como objetivo principal la modernización del país. No obstante, la falta de tiempo y recursos económicos, junto con la oposición de poderosos sectores sociales, impidieron el éxito pleno de estas reformas.
Principales Ejes de Reforma
Reforma Agraria
La reforma agraria fue el proyecto más ambicioso presidido por Azaña. Para el triunfo de los republicanos era fundamental cambiar el sistema de propiedad de la tierra y mejorar las condiciones de vida de millones de campesinos; la mitad de la población española se dedicaba a la agricultura.
- En 1932 se aprobó la Ley de Reforma Agraria.
- El objetivo era el asentamiento de campesinos en tierras insuficientemente explotadas.
- Los resultados de esta reforma fueron muy limitados y conllevaron un aumento de la tensión social y del desgaste para el gobierno.
Reforma Militar
Iniciada por Azaña durante el Gobierno provisional. Para la República, uno de sus miedos era la posibilidad de que una parte del ejército diera un golpe de Estado. Se buscó garantizar la fidelidad del Ejército, a la vez que se buscaba la reducción del número de jefes y oficiales.
- Se aprobó la Ley de Retiro de 1932 por la que se exigió a los militares jurar fidelidad al nuevo régimen republicano; los que se negaran podían retirarse voluntariamente con paga completa.
- Se pusieron en marcha otras medidas como la reforma de las enseñanzas militares.
- Se creó un nuevo cuerpo militar, la Guardia de Asalto, formado por partidarios de la República.
Reforma Educativa y Social
La llegada del régimen republicano conllevaba la oportunidad de aplicar proyectos educativos que ayudasen a superar el atraso educativo de la población española. El gobierno republicano diseñó un nuevo proyecto de escuela basada en tres características:
- Laica
- Obligatoria
- Gratuita
Se incrementó el Presupuesto en Educación, se crearon casi 10.000 escuelas y 7.000 plazas para maestros.
Avances Sociales
En el apartado social también se produjeron importantes avances:
- Equiparación jurídica entre hombres y mujeres.
- Se aprobaron leyes de matrimonio civil y divorcio.
La Cuestión Religiosa
Se propuso limitar la influencia de la Iglesia en la sociedad española. El Estado intentó rebajar esta influencia a nivel educativo: se suprimió la subvención estatal a la Iglesia y se ordenó el cierre de los centros educativos católicos.
La cuestión religiosa creó al régimen republicano sus mayores problemas. La jerarquía eclesiástica movilizó a la opinión católica en contra de la República y, por otro lado, se vivieron episodios de violencia anticlerical, lo cual no gustó a una parte de la población republicana que también se sentía católica.
Reformas Laborales
La cartera del Ministerio de Trabajo la asumió desde un primer momento el socialista Francisco Largo Caballero. Se implementaron reformas laborales encaminadas a buscar el beneficio de los trabajadores, aprobándose una serie de leyes:
- Ley de Contratos: Buscaba acuerdos a través de la negociación colectiva.
- Ley de Jurados Mixtos: Los problemas laborales se resolvían a través de comisiones formadas por igual número de empresarios que trabajadores.
- Se aprobó la semana laboral de 40 horas.
- Se crearon inspectores de trabajo para supervisar el cumplimiento de las leyes laborales.
Pese a estas reformas, la conflictividad social no disminuyó y se registraron numerosas huelgas y protestas en este periodo.
Reforma Territorial
La Constitución de 1931 reconocía el derecho de las provincias a formar Autonomías. La cuestión autonómica había quedado planteada desde el primer día:
- El gobierno provisional reconoció un gobierno autonómico en Cataluña y se elaboró un estatuto autonómico. Este estatuto contó con la oposición de la derecha y de algunos sectores republicanos, pero fue aprobado en 1932.
- En el País Vasco, el PNV y los carlistas habían elaborado un proyecto de estatuto, el cual fue rechazado por republicanos de izquierda y socialistas por considerarlo excesivamente conservador.
- En octubre de 1936, ya iniciada la guerra, se aprobó un estatuto con el consenso de nacionalistas, socialistas y republicanos de izquierda.