Tendencias secesionistas en el Imperio ruso

4.- LOS IMPERIOS PLURINACIONALES
4.1- EL Imperio AUSTRO-HÚNGARO
– Un Imperio marcado por la diversidad étnica, cultural y religiosa en constante amenaza por los
movimientos independentistas y nacionalismos.
– Además, el Imperio tenía dos grandes centros: Austria (de cultura alemana) y Hungría (de cultura
magiar).
– El Imperio estuvo gobernado por Francisco José I, que trató de aplicar una política de centralismo y
absolutismo germánico que originó un enfrentamiento entre austríacos y húngaros que llevó a
un compromiso (1867) que dividíó el Imperio en dos reinos (monarquía dual): Austria (predominio de la
población alemana; se intentó germanizar a los pueblos no alemanes –checos de Bohemiay
Hungría (abarcaba Hungría, Eslovenia, Croacia y Transilvania. Se impuso la magiarización en sus
territorios).
* Esta monarquía dual compartía la figura del emperador y los ministerios más importantes (guerra,
exteriores y finanzas), pero el resto de instituciones eran independientes (Parlamento, leyes, gobierno.
..).
* En cualquier caso, este compromiso sólo resolvíó los problemas de identidad entre húngaros y
austríacos, pero no así los de otras minorías diseminadas por ambas coronas, como la serbia, la croata o
eslovena, entre otras. Este problema de nacionalismo no resuelto y las ansias expansionistas
de Austria-Hungría sobre los Balcanes a costa de los territorios del debilitado Imperio turco, serán motivo
de inestabilidad de la zona y del origen de la llamada “Cuestión de Oriente”.
4.2- Imperio RUSO
– Rusia fue el Imperio que menos cambios experimentó durante el Siglo XIX.
– Su extensión territorial se incrementó tras el Congreso de Viena (1815); pero, aún así, mantuvo
constantes aspiraciones expansionistas en tres direcciones:
a) Hacia Extremo Oriente: en la zona de Manchuria y la Isla de Sajalín (anexionada en 1875 y
repartida tras la guerra con Japón en 1905).
b) Hacia el sur: incorporación de Turquestán e intentos de ocupar la zona fronteriza con Irán y
los territorios al norte del Mar Caspio.
c) Hacia el oeste: se hizo con Besarabia, parte de Polonia y Finlandia
– Gran diversidad étnica y religiosa: 80% de eslavos (rusos, polacos,…), junto a minorías caucásica,
báltica, amarilla, judía, alemana… Como consecuencia de esta diversidad se desarrollaron
dos tendencias:
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a) Centrífuga (pueblos que intentaban separarse del Imperio –polacos, bálticos o bielorrusos-)
b) Centrípeta o paneslavista (intentaba asimilar otras culturas a las otras minorías de cultura
eslava); de esta tendencia, derivó la política de rusificación que practicaron muchos de los zares
rusos. Además, estos se centraron en mantener un régimen autocrático (gobierno en el que la
voluntad de un soberano era la ley suprema) que provocó la oposición popular al absolutismo.
A) Alejandro II (1855-1881)
– Durante su reinado, debido al expansionismo ruso, tuvo lugar la derrota del Imperio ruso en la Guerra
de Crimea (1853-1856, frente a una coalición de Imperio Turco, Reino Unido y Francia), por lo que tuvo
que emprender ciertas reformas:
* Abolición de la servidumbre que, aunque líberó a más de 20 millones de siervos, no mejoró la
situación del campesinado ruso, es decir, los campesinos siguieron adscritos al mir (aldea rural) por lo
que dependían del zar y pagaban un censo a los antiguos señores a cambio de su libertad
* Inicio de una tímida industrialización, construcción de una red de ferrocarril.
* Modernización de la justica
* Mejora de la administración territorial: creación de los zemstvo (asambleas locales de gobierno).
* Educación controlada por el Estado.
– Por otra parte, los zares siguieron persiguiendo y reprimiendo a la oposición (Nihilismo, anarquismo) que
comenzó a practicar acciones terroristas (una de ellas acabó con la vida del zar)
B) Alejandro III (1881-1894
– Llevó a cabo un gobierno conservador, pero potenció el desarrollo económico mediante una reforma
fiscal y la captación del capital europeo
– La industrialización se impulsó desde el Estado en sectores clave (minería, textil): ejemplo de ello fue
la construcción de Transiberiano -60.000 km-
– Control de la enseñanza y la cultura, persecución de todo tipo de oposición; para ello, el zar creó
la policía política, encargada de perseguir el terrorismo y de vigilar los zemstvo.
C) NícolÁS II (1894-1917)
– Continuó la labor represiva de su antecesor y la política de rusificación con la ayuda de la Iglesia
ortodoxa y la escuela; consecuencia: incremento del descontento popular.
– Apoyo a la expansión imperialista hacia la zona oriental; consecuencia: Guerra con Japón (1904-
1905) –derrota- consecuencia: revolución de 1905. A partir de este momento, el zarismo trató de
transformar el sistema de gobierno a través de un tímido acercamiento al constitucionalismo que a nadie
contentó.
4.3- EL Imperio TURCO
– La situación del Imperio Turco-Otomano también era muy parecida a la de los dos imperios anteriores,
aunque con algunas variaciones:
* Amplio territorio con gran diversidad étnica, religiosa y cultural. Nacionalismos cada vez más
intensos (destacaron el nacionalismo balcánico y el armenio).
* Sistema de gobierno absolutista, típico del Antiguo Régimen, aunque con la diferencia de que aquí,
además, se trataba de un estado autocrático, en el que los líderes políticos eran a la vez líderes
religiosos
* Fuerte inestabilidad debido a la corrupción interna y a los intereses de Alemania, Austria-Hungría,
Reino Unido, Francia e Imperio Ruso por hacerse con las posesiones turcas en el Próximo Oriente y en
los Balcanes.
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* Contra el sistema absolutista se organizaron los Jóvenes Turcos, que dieron un Golpe de Estado en
1876 con el objetivo de un gobierno de estilo liberal, aunque el nuevo sultán volvíó a concentrar en su
persona todos los poderes
* Sin embargo, los movimientos nacionalistas siguieron su labor de oposición y debilitaron el régimen
hasta que los Jóvenes Turcos volvieron a dar un Golpe de Estado en 1908 que concluyó con la
destitución del sultán y el inicio de reformas aperturistas por el nuevo sultán Mehmet V (éste se acercó
políticamente a Alemania porque desconfiaba de las demás potencias europeas. Este hecho fue clave
para el fin de este Imperio, ya que el bando alemán sería el perdedor en la I Guerra Mundial).

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