Ascenso del Nazismo y Consolidación de la Unión Soviética: Historia de Entreguerras

La República de Weimar y el ascenso del nazismo

Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, se formó un Gobierno provisional que tuvo que hacer frente a la revuelta espartaquista, liderada por Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo. En esta revolución se trató de imponer un régimen comunista en Alemania en 1919, pero fracasó. Poco después, se celebraron elecciones para una Asamblea Constituyente. Esta asamblea aprobó en 1919, en la ciudad de Weimar, una Constitución por la que Alemania se convertía en una república democrática. El Partido Socialdemócrata tenía mayoría en el Parlamento alemán y controlaba el Gobierno.

Pero, desde el principio, la nueva democracia contó con la oposición de los grupos políticos extremistas. La extrema izquierda pensaba que el régimen era muy moderado y los grupos más conservadores opinaban que el nuevo régimen había traicionado a Alemania al aceptar el Tratado de Versalles.

Hitler y el partido nazi

En 1919, Adolf Hitler se afilió al DAP, un partido alemán que después se convirtió en el Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP). Remodeló el partido y creó un cuerpo paramilitar, las Secciones de Asalto o S.A., para mantener el orden en los actos del partido. En 1923, Hitler, líder ya del partido nazi, dio un golpe de Estado (putsch de Múnich), que fracasó. Fue encarcelado, y en prisión escribió Mi lucha, la obra en la que plasmó los principios básicos del nazismo.

Este ideario recogía muchos rasgos del fascismo: rechazo de la democracia, culto al jefe (führer), primacía del Estado, exaltación de la violencia, la guerra y la juventud, importancia de los símbolos y desfiles. Pero también tenía rasgos propios:

  • El racismo: Tuvo su principal manifestación en el odio a los judíos (antisemitismo), a los que se acusaba de ser los causantes de los males de Alemania.
  • La defensa de la superioridad de la raza aria: Según Hitler, los alemanes pertenecían a esta raza, que debía imponerse a los que consideraba «pueblos inferiores», como los latinos, los eslavos y, sobre todo, los judíos.
  • La teoría del espacio vital: Defendía que los arios podían conquistar territorios de otros países para que los ocupara la población alemana.

El totalitarismo nazi

Hitler se hizo con todo el poder en Alemania. El 27 de febrero de 1933 los nazis provocaron el incendio del Reichstag (Parlamento alemán). Culparon de este acto a los comunistas, lo que sirvió de pretexto para intensificar la persecución contra ellos. Después, Hitler ilegalizó todos los partidos políticos y sindicatos, excepto el nazi. También acabó con aquellos que pudieran oponérsele dentro de su partido. En la noche de los cuchillos largos, en junio de 1934, mandó asesinar a sus rivales dentro del NSDAP, muchos de ellos miembros de las S.A.

En agosto, Hindenburg murió y Hitler se convirtió en el presidente de la República, con lo que acumulaba los tres cargos principales del país: jefe de Estado, jefe del Gobierno y presidente del único partido legal en el Tercer Reich.

Hitler consideraba una prioridad el devolver la pureza racial a la población alemana. En aplicación de esta idea ordenó el asesinato de enfermos y discapacitados e implantó una sistemática política antisemita, que se fue endureciendo con el tiempo. En 1933, se prohibió a los judíos ejercer muchas profesiones: medicina, enseñanza… En 1935, las leyes de Núremberg prohibieron los matrimonios entre judíos y arios. En 1938, durante la noche de los cristales rotos, decenas de judíos fueron asesinados y 26.000 fueron encerrados en campos de concentración. En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, se exterminó a millones de judíos.

La Unión Soviética: De la NEP al Estalinismo

La Nueva Política Económica

La Revolución rusa logró sobrevivir a la guerra civil, pero a costa de enormes pérdidas materiales y humanas. En 1921 se estableció una Nueva Política Económica (NEP) con el objetivo de reconstruir la economía mediante una cierta libertad:

  • Se permitió a los agricultores cultivar y vender libremente.
  • Se autorizó el libre comercio interior.
  • Se admitió la propiedad privada de pequeñas y medianas empresas industriales.
  • El Estado mantuvo bajo su control los transportes, el comercio exterior, la banca y las grandes empresas.

Estas medidas permitieron el crecimiento de la economía. Los propietarios industriales, los comerciantes y los campesinos adinerados (los kulaks) se enriquecieron, por lo que la burguesía resurgió. Esto generó fuertes tensiones y un amplio debate dentro del Partido Comunista (PCUS).

La URSS: un nuevo Estado

En 1922 nació la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Era una federación de repúblicas, cuyo número se fue ampliando. Se trataba de un Estado plurinacional y multiétnico. En 1924 se aprobó la primera Constitución de la URSS, que delineaba el sistema político del nuevo Estado. Las repúblicas tenían autonomía en política interior, en materias como organización judicial, enseñanza y sanidad, y podían conservar las lenguas y costumbres propias. Se les permitía, además, abandonar la unión si lo deseaban.

El supremo órgano legislativo era el Sóviet Supremo (elegido por los sóviets de las repúblicas). Nombraba al Presídium, cuyo presidente era el jefe del Estado, y al Consejo de Comisarios del Pueblo, una especie de consejo de ministros. En realidad, la organización política estaba controlada por el partido único (Partido Comunista o PCUS), cuyo principal órgano era el Comité Central, dirigido por el secretario general y dividido en varios comités. El principal era el Politburó. En 1924, la URSS es reconocida.

El ascenso de Stalin

Tras la muerte de Lenin en 1924, la dirección del partido y del Estado pasó a ser ejercida por un grupo de dirigentes, pero los enfrentamientos entre ellos eran continuos, pues tenían puntos de vista muy distintos. Paulatinamente, fue imponiéndose Stalin, que había sido nombrado secretario general del PCUS en 1922.

Stalin defendía que había que abandonar la idea de la revolución mundial por la del «socialismo en un solo país». Es decir, había que concentrar todos los esfuerzos en consolidar y fortalecer la revolución en la URSS. A partir de este momento, la Tercera Internacional se convirtió en un organismo al servicio de los intereses soviéticos.

Una dictadura totalitaria

En 1929 Stalin acaparó todos los poderes e instauró una dictadura personal usando cuatro medios:

  • El culto a la personalidad: Mediante la propaganda se ensalzaba la imagen de Stalin como «gran benefactor» y «padre» del pueblo. Simultáneamente se eliminó cualquier rasgo positivo de sus enemigos.
  • El refuerzo del poder del Partido Comunista: Si se quería participar en la vida política a través de los sóviets, era necesario pertenecer al PCUS, ya que este imponía las candidaturas. Así, los sóviets dejaron de ser asambleas libres y populares.
  • El terror: Se ejercía para acallar cualquier oposición. El instrumento utilizado fue el NKVD (policía política), pero también colaboró gran parte de la población, que delataba a supuestos contrarrevolucionarios. Las purgas (depuraciones) más intensas se desarrollaron entre 1933 y 1939. Fueron célebres los procesos de Moscú, en los que se condenó a antiguos dirigentes del partido a los que se forzó a confesar múltiples crímenes. Además, miles de personas fueron enviadas a campos de concentración (gulags), la mayoría en Siberia, donde fueron sometidas a trabajos forzados.
  • El control de la cultura: Se estableció una única tendencia oficial, el realismo socialista, que ensalzaba la revolución, sus líderes y los grupos considerados la base de la revolución, como obreros y campesinos.

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