Dicen que la historia se repite, lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan.
Claves del Franquismo: Ideología, Economía y Oposición
1. Ideología del Régimen
Características principales: Se definió como una dictadura autoritaria y personalista que rechazaba la democracia liberal. Sus bases combinaban el militarismo, el nacionalpatriotismo y una profunda confesionalidad católica.
Influencias europeas: Recibió una fuerte influencia del fascismo italiano de Mussolini, visible en el modelo corporativo y la Falange, y del nacionalsocialismo alemán de Hitler en su carácter totalitario y militarista.
Nacionalcatolicismo: Estableció un Estado confesional donde la religión era inseparable de la identidad española. La Iglesia obtuvo privilegios como el control de la educación y la imposición de la moral católica en la legislación (prohibición del divorcio).
Nacionalpatriotismo: Promovía una visión de España como una nación unitaria e indivisible, rechazando cualquier regionalismo. Esto implicó la prohibición del uso público de lenguas como el catalán, gallego o euskera y la exaltación de los símbolos patrios.
Pilares ideológicos: El Ejército, que garantizaba el orden y la unidad nacional, y la Iglesia Católica, que legitimó al régimen como una cruzada contra el comunismo y el ateísmo.
2. Política y Estructura del Estado
Sistema político: Fue una dictadura personalista donde Franco concentraba la jefatura del Estado, del Gobierno y del Ejército. Se suprimieron todos los partidos políticos y libertades democráticas, sustituyéndolos por el Movimiento Nacional.
Leyes Fundamentales: Eran normas que sustituyeron a las constituciones democráticas para institucionalizar el régimen. Destacan el Fuero del Trabajo (modelo corporativo) y la Ley de Sucesión, que definió a España como reino y permitió a Franco elegir sucesor.
Política internacional: Evolucionó de la “no beligerancia” y apoyo al Eje en la Segunda Guerra Mundial al aislamiento internacional tras 1945. Finalmente, la Guerra Fría permitió su aceptación en Occidente mediante pactos con EE. UU. en 1953.
Democracia orgánica: Era un sistema de participación sin pluralismo basado en tres unidades naturales: la familia, el municipio y el sindicato. Carecía de libertad de asociación y las Cortes tenían un carácter meramente consultivo.
Centralización y personalismo: El poder emanaba exclusivamente de Franco, cuya figura era exaltada como líder providencial responsable solo “ante Dios”. El centralismo prohibió las autonomías y las lenguas regionales, imponiendo un control rígido desde Madrid.
3. Economía y Transformación Social
Economía de la posguerra: Marcada por la ruina, la miseria y el hambre generalizados. El Estado impulsó el racionamiento de productos básicos, lo que fomentó la aparición del mercado negro (estraperlo) y la corrupción.
Medidas de la autarquía: El Estado practicó un férreo intervencionismo, fijando precios y regulando excedentes agrícolas. En 1941 se creó el INI para impulsar la industria nacional y reducir la dependencia de las importaciones.
Plan de Estabilización (1959): Buscaba transitar de la autarquía al libre mercado mediante la liberalización de precios y la devaluación de la peseta. También facilitó la entrada masiva de capital extranjero para modernizar sectores clave.
Etapas del desarrollo: Se produjo una rápida industrialización y el auge del turismo, que equilibró la balanza de pagos. No obstante, persistieron desigualdades sociales y una fuerte dependencia del capital y tecnología exterior.
Cambios sociales: El desarrollo industrial provocó un masivo éxodo rural hacia las ciudades, aumentando la urbanización y la mecanización del campo. Surgió una nueva clase media y se redujo el analfabetismo mediante reformas sociales.
4. Oposición y Represión
Formas de resistencia: Inicialmente destacaron la resistencia armada de los maquis (guerrilla en las montañas). Más tarde, la oposición se trasladó a huelgas obreras, protestas estudiantiles en las universidades y la actividad clandestina de partidos.
Represión franquista: Fue sistemática y violenta, con cerca de 400.000 detenidos y miles de fusilamientos tras la guerra. Incluyó la depuración de funcionarios y el uso de tribunales militares para juzgar delitos políticos.
Exilio republicano: Aproximadamente medio millón de personas huyeron, principalmente a Francia y México. Los exiliados mantuvieron viva la cultura democrática y la legitimidad de la República a través de la literatura y la política exterior.
Censura: Era omnipresente y eliminaba cualquier atisbo de disidencia en prensa, cine o literatura. Aunque la Ley de Prensa de 1966 de Fraga suavizó el control previo, el gobierno mantuvo la capacidad de castigar publicaciones críticas.
Movimientos de oposición: Destacaron el PCE, por su gran organización clandestina, y el sindicalismo de Comisiones Obreras. También surgieron movimientos nacionalistas vascos (como el PNV y la organización armada ETA) y sectores críticos dentro de la Iglesia tras el Concilio Vaticano II.