Comentario de texto la construccion del ferrocarril

Tipo de texto-

Es un textos histográfico: historiador (G. Tortella) posterior.-Fuente secundaria dirigida al público en general.-Gabriel Tortella, (Bcn,1936 – ) es un economista e historiador español, especialista en historia económica de la Edad Contemporánea.-Recibió educación en el liberal Colegio Estudio, heredero de la ILE.

Ideas Fundamentales:

El autor hace referencia a los momentos en que el Estado español pone las bases del desarrollo del ferrocarril en España y explica las razones de por qué se tardó más de 30 años en ponerlo en funcionamiento, indicando el subdesarrollo y la mala gestión de los gobernantes. Indica que el partido moderado apenas hizo nada, y que habría que esperar a la llegada de los progresistas tras la Vicalvarada de 1854 para que se sentaran estas bases con la ley de ferrocarriles de 1855. A pesar de ello indica que el ferrocarril se empezó a construir tarde  y  después con precipitación, y sus consecuencias fueron una planificación deficiente, una financiación inadecuada y un trazado especulativo; por último indica que los beneficios fueron inexistentes.

Comentario



El atraso industrial español de la 1ª ½ del s. XIX era evidente, pues España seguía siendo un país totalmente agrario en esa época cuando otros estados ya se habían subido al carro de la industrialización.

Además escaseaba la  burguesí; por otro lado había una escasa demanda de productos industriales en la España de la época, debido a una ineficaz  reforma agraria que no corrigió las enormes desigualdades ni la miseria de grandes masas de población. Así, para que naciera la actividad industrial a mediados del XIX, tuvo que pasar por manos del Estado y del capital extranjero y, esto se refleja perfectamente en el caso del ferrocarril, como bien señala Tortella.
Tuvieron que llegar los progresistas para que se realizaran reformas,Constitución (que no se llegaría a promulgar) y la desamortización de Madoz y la Ley de ferrocarriles de 1855



El artículo 2 pone de manifiesto el sistema radial que se había planificado para la construcción ferroviaria, es decir, una estructura viaria con centro en Madrid, lo cual no era realmente lo que demandaba un país como España, cuyos núcleos más desarrollados y con incipiente industria se encontraban en la periferia.



Los artículos 4, 5 y 6 señalan que la iniciativa y planificación total de las obras ferroviarias nacen del Estado, lo cual podemos ponerlo en relación (como decíamos en la contextualización) con la poca envergadura de la iniciativa privada en España.



Los artículos 19 y 20 nos hablan sobre el otro gran pilar en el que se basó la construcción ferroviaria: el capital extranjero (esto también es consecuencia de esa incapacidad o desinterés de la burguesía autóctona). En ellos se dice que el Estado protegerá esos capitales del extranjero y que incluso eliminará los aranceles para los productos y materiales destinados al ferrocarril.

Queda claro que la prioridad del Estado era acelerar la construcción de este transporte que fue la gran revolución del siglo XIX.

De todas estas ideas (como también del diferente ancho de vía de los ferrocarriles españoles respecto a los del resto de Europa) se ha dicho por parte de muchos historiadores que constituían un error porque no contribuían a dinamizar la industria española

sobre todo, por el hecho de que se favoreciera el capital extranjero-, y se ha llegado a hablar de una «oportunidad perdida», pues una empresa tan prometedora y beneficiosa como la construcción del ferrocarril tampoco logró que España se industrializara definitivamente, mientras que en otros países el ferrocarril fue precisamente el revulsivo que llevó a una exitosa industrialización.


Aportaciones del ferrocarril  al desarrollo económico



El ferrocarril fue la gran oportunidad perdida por la siderurgia española.

La importancia de hierros libres de aranceles establecida por la Ley de 1855 hizo que las empresas se proveyesen en el extranjero. Probablemente la siderurgia española de entonces no estaba en condiciones de haber podido atender este reto.

Durante la segunda y tercera fase de construcciones ferroviarias el cambio de las circunstancias sí hizo posible el afianzamiento de una siderurgia nacional con el apoyo del ferrocarril

. Entre 1873 y 1890 la siderurgia nacional proporcionó el 6% del hierro consumido por los ferrocarriles.

En la década de los noventa los cambios técnicos que permitieron un sustancial ahorro de combustible, junto con la protección otorgada por el arancel de 1891, que ponía fin a las franquicias arancelarias para los productos siderúrgicos empleados por los ferrocarriles, y finalmente la depreciación de la peseta, hicieron que las compañías ferroviarias adquiriesen regularmente sus raíles a la siderurgia vasca.

El ferrocarril contribuyó decisivamente al desarrollo de la industria hullera

. La cuarta parte de la producción hullera fue consumida por los ferrocarriles.

El ferrocarril también contribuyó a la expansión agraria en varios sentidos

: facilitó la integración de los mercados regionales, especialmente de los cereales, abaratando los costes de transporte, facilitó el desarrollo de una agricultura de exportación, permitiendo la salida de la producción, especialmente vitícola, hacia los mercados europeos

Valoración

Precedentes y consecuencias



Hasta finales del siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III, no se construyeron en España los seis denominados caminos reales que comunicaron, con tracción animal, Madrid con seis puntos límite de la geografía española: Irún, la Junquera, Valencia, Andalucía, Extremadura y Galicia.

El programa económico de los gobiernos progresistas, ya en el siglo XIX, preconizaba el interés por la creación de un mercado único y para ello, y al tiempo que unificaron el sistema financiero y el sistema fiscal, se esforzaron en la modernización de la red de trasportes con el impulso a la construcción del ferrocarril.

Significado

A pesar de las limitaciones en su construcción y de las concesiones a las compañías extranjeras, el ferrocarril contribuyó de manera decisiva al intercambio de personas y mercaderías en España si bien algunas de estas deficiencias iniciales han determinado el sistema de trasporte español durante el siglo XX.

CONCLUSIÓN

:-

el ferrocarril constituyó un gran avance en la España del siglo XIX y contribuyó a mejorar los intercambios y las comunicaciones dentro del país, factores que favorecían el despegue industrial y a articular mejor el mercado interior español,gacias a la ley de 1885.

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