Nacionalismos y Movimiento Obrero en el siglo XIX

Nacionalismos

Nacionalismos: A lo largo del siglo XIX, el nacionalismo español, forjado en los primeros momentos de la revolución liberal, fue incapaz de elaborar un proyecto nacional sólido y unitario, lo que explica la pervivencia de los localismos y regionalismos. Destacaron el catalán y el vasco.

El nacionalismo catalán

De todos los movimientos nacionalistas, el catalán era el de mayor relevancia e influencia política en las primeras décadas del siglo XX. Estuvo dominado por la Lliga Regionalista de Catalunya, fundada en 1901. Hasta el Sexenio, el catalanismo se redujo a una manifestación cultural, pero durante la Primera República, el federalismo se convirtió en la base de una opción política del catalanismo. El fracaso de la experiencia republicana postergó la eclosión nacionalista. Con la Restauración, el nacionalismo catalán adquirió nuevos rasgos, como reacción a la concepción de nación española de Cánovas de base uniforme y esencialista, frente a la cual la política catalana elaboró dos modelos alternativos de catalanidad:

  • Republicanismo federal catalán, que reclamaba la soberanía para Catalunya.
  • De carácter conservador y corporativo, que defendía desde posiciones regionalistas hasta un catalanismo católico de base rural.

Con las Bases de Manresa (1892), el catalanismo adquirió un carácter cultural y político con clara orientación tradicionalista, con intelectuales como Prat de la Riba, portavoz del nacionalismo burgués.

El nacionalismo vasco

Se basó en tres elementos: el fuerismo, las guerras carlistas que acabaron con la abolición de los fueros, y el proceso industrializador, que provocó la llegada de inmigrantes de otras provincias españolas y la rápida transformación de la sociedad vasca tradicional. Tras la derrota del carlismo de 1876, los fueristas se dividieron en dos grupos políticos: euskaros navarros y euskalerriacos vizcainos. Los primeros defendían la unión vasco-navarra para reivindicar los fueros, y los segundos evolucionaron al autonomismo. Los principales líderes del nacionalismo vasco procedieron del carlismo, con el apoyo del clero. Sabino Arana, máximo líder e ideólogo del nacionalismo vasco, procedía de una familia carlista y militó en el carlismo en su juventud. En julio de 1895 se fundó el PNV (Partido Nacionalista Vasco) en la clandestinidad.

Movimiento obrero

La mayor parte de la clase obrera mantuvo una actitud pasiva durante buena parte del siglo XIX. A pesar de las duras condiciones de vida y de trabajo, no fue hasta 1868 cuando surgió una toma de conciencia que dio inicio al movimiento de las clases trabajadoras. El movimiento obrero pasó por dos etapas durante el Sexenio democrático:

  • Hasta 1868, se desarrolló en pocas zonas y tuvo escasa repercusión, por la reducida industrialización del país.
  • A partir de ese año, se reconoció la libertad de asociación y se inició la agitación social bajo las ideologías anarquistas y socialistas.

Las primeras asociaciones obreras surgieron en Cataluña, en Barcelona. Pero el primer episodio de lucha obrera sucedió en Alcoy (Alicante) en 1821 con la destrucción de las máquinas de hilar. La lucha contra el maquinismo fue también la causa de la primera huelga de la historia de España, en el verano de 1854. La primera ideología social fue el socialismo utópico, pero la base del movimiento obrero se asentó en el marxismo y el anarquismo.

Marxismo

Es la más importante de las teorías socialistas. Debe su nombre a Karl Marx. Propiedad en manos del estado. Estado dictatorial previo a la instauración definitiva del comunismo, momento en que el estado desaparecería. Economía centralizada y colectiva. Creación de partidos y sindicatos obreros que promoverían la conquista violenta del Estado por medio de la revolución. Sociedad sin clases sociales. El individuo queda anulado por la colectividad.

Anarquismo

Propiedad colectiva administrada por todos. Destrucción inmediata del estado. Una economía colectiva en la que cada comunidad tiene autonomía. Rechazo de la participación política: revolución violenta que acabe con todas las instituciones sociales. Sociedad sin clases, cada individuo tiene plena libertad. En un principio, todas las organizaciones obreras del mundo intentaron unir sus luchas y crear la primera AIT (Asociación Internacional de Trabajadores) en 1864.

Las organizaciones socialistas

La formación de un núcleo socialista en 1872 en Madrid fue el origen del PSOE (…) fundado en 1879 por Pablo Iglesias. De la misma manera, la UGT (Unión General de Trabajadores) se creó en 1888, gracias a la libertad sindical que permitió la ley del año anterior. La meta del PSOE era la transformación revolucionaria de la sociedad mediante la conquista del poder por la clase trabajadora y la conversión de la propiedad privada en social, entregada a obreros que la explotarían en beneficio común.

La crisis de 1898 y sus consecuencias

La muerte temprana de Alfonso XII, el 26 de noviembre de 1885, abrió paso a la regencia de su esposa Mª Cristina de Habsburgo. Durante este periodo (1885-1902), el sistema canovista se consolidó y se produjo una importante liberalización del régimen gracias a una legislación avanzada, sin embargo la práctica del caciquismo siguió presente en la vida política española y la oposición al sistema se hizo patente con la recuperación de los partidos republicanos, el nacimiento de los partidos nacionalistas y la organización del movimiento obrero. La regencia tuvo que afrontar la primera gran crisis del sistema: la crisis del 98, que se identificó con las guerras de independencia de las últimas colonias (Cuba, Puerto Rico y Filipinas) que supuso no solo la pérdida de estas sino la primera crítica seria del sistema por parte de políticos e intelectuales.

Las guerras coloniales

  1. La primera guerra de independencia cubana (1868-78).
  2. La 2ª guerra de independencia cubana.
  3. Las guerras de independencia en Puerto Rico y Filipinas.
  4. La guerra hispano-estadounidense (produjo la explosión del Maine); con esto quedaba así liquidado el imperio español.

Consecuencias de la crisis del 98

Pérdidas demográficas, 60,000 soldados mueren entre 1895 y 1898, muchos de ellos por enfermedades infecciosas. La economía española no se sintió muy afectada y si bien la industria catalana perdió un mercado para sus productos y unas materias primas baratas (café, azúcar) sirvieron para el desarrollo industrial de nuevos sectores. Críticas profundas al sistema: reorganización política, reforma educativa… El desprestigio militar derivado de la dureza de la derrota.

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