Reinos cristianos en África

2.3 REVITALIZACIÓN ECONÓMICA Y URBANA la principal fuente de riqueza era la propiedad de la tierra, de la cual la quinta parte era para el estado y el resto se repartían entre la aristocracia árabe y la nobleza visigoda. Aunque eran trabajadas por aparceros sometidos a la adscripción de tierra, seguían existiendo gran numero de propietarios libres. La agricultura era la base de la economía con la trilogía mediterránea como protagonista, y unas cuantas novedades como: la mejora de técnicas de regadío con norias, molinos, etc y la introducción de nuevos cultivos como el arroz, el algodón, la caña de azúcar o el azafrán. En cuanto a la ganadería se impulsó la cría de ganado ovino, caprino, bobino y caballar además de una cierta relevancia de la apicultura y cría de gusanos de seda. Se produjo una revitalización del mundo urbano ya que la aristocracia, la producción artesanal y las actividades comerciales se localizaban en las ciudades, que también eran sedes de poder político y administración. Estaban divididas en partes como: alcazaba, donde residían autoridades políticas; la medina, donde se encontraba la mezquita mayor, los baños públicos y el mercado (zoco); las alcaicerias; y las alhondigas. Fuera del centro se encontraban barrios de clases acomodadas y finalmente barrios populares o arrabales ya pegados a las murallas. La artesanía fue también muy relevante, los artesanos se agrupaban en barrios y sus productos eran controlados por un “amín”. Destaca el sector textil en el que la seda de Granada se exportaba a todo el mundo, además de la cerámica, alfarería y el vidrio. La monetarización con el dinar de oro y el dírhem de plata agilizara los intercambios. Fue muy importante el comercio en los zocos de las ciudades pero todavía lo fue mas los intercambios con otros países.

2.4 ESTRUCTURA SOCIAL El principal criterio para establecer diferencias en la sociedad del mundo árabe fue la religión, de donde podemos sacar dos grandes grupos, musulmanes y no musulmanes.

Los musulmanes son los creyentes y desempeñan funciones políticas, administrativas, militares, judiciales, etc. Pueden ejercer todos los derechos y están exentos de pagar determinados tributos. Hay tres subgrupos: aristocracia árabe, asentados en tierras fértiles y con gran riqueza económica; bereberes, musulmanes recientemente islamizados asentados en tierras pobres; y muladíes, cristianos convertidos al Islam para no pagar tributos e integrarse en la sociedad.

Los no musulmanes (Dimmies) son los no creyentes que podrán mantener su religión y cierta independencia organizativa y jurídica pero a cambio de tributos específicos y recorte de ciertos derechos. También hay subgurpos: judíos, que habían colaborado con los musulmanes en su conquista por lo que gozaron de bastante tolerancia, con barrios propios y oficios que les permitían vivir medianamente bien aunque fueran siempre una minoría; mozarabes, eran cristianos en territorio musulmán, que irán menguando tanto por los convertidos al Islam como por los que huyeron hacia los reinos cristianos. Generalmente la convivencia fue aceptable; y finalmente los esclavos, que eran cada vez mas numerosos, o bien prisioneros de guerra europeos o bien negros africanos.


2.5 RELIGIÓN, CULTURA Y ARTE El desarrollo cultural de Al-Ándalus tuvo sus fundamentos en la prosperidad económica y tolerancia intelectual durante el califato y las primera taifas. Hay que entender que era una sociedad muy influenciada por la religión y ésta inundaba todos los aspectos de la vida cotidiana, además de tener en cuenta que la propia ley está contenida en textos religiosos. El sistema judicial estaba basado en la figura de los cadíes, especialistas en derecho y jueces, siendo el jefe de los jueces el propio califa. Al principio dominaba la escuela malikí que permitía cierta flexibilidad pero se acabo cayendo en el inmovilismo e interpretaciones literales del Corán. La lengua de escritura oficial era el árabe, que ha dejado una profunda huella en el idioma actual, aunque convivía con el latín y el romance. Los propios Califas como Abderraman II y Al-Hakam II conviertieron Córdoba en un referente cultural y científico a nivel internacional en el siglo X que atrajo obras y conocimiento de todo el mundo. Podemos encontrar figuras importantes como el filósofo Averroes o el medico y filosofo Maimonides. El arte mantiene las pautas islámicas a las que se le sumarán influencias romano-visigodas y cristianas, con la arquitectura como la manifestación artística mas importante y la mezquita el principal edificio religioso siendo la de Córdoba el mejor ejemplo, iniciada en el 785 y que sufrirá sucesivas ampliaciones durante tres siglos. Se pueden ver en ella elementos hispanovisigodos como el arco de herradura, omeyas como la cúpula gallonada o abasies como los arcos lobulados a parte de creaciones propias como la bóveda califal. Sin duda la mejor obra de arquitectura civil es el palacio-fortaleza de La Alhambra construido en Granada por la dinastía Nazarí con recintos de enorme belleza como el Cuarto de Comares o el Patio de los leones.


3.1 EVOLUCIÓN POLÍTICA El norte del Duero y el Ebro no fue totalmente controlado por los musulmanes, lo que con el paso del tiempo resultará en cuatro núcleos diferenciados. El núcleo astur (718), que bajo el mando del “rey” Pelayo ganó frente a los musulmanes en Covadonga (722) consolidado así el estado astur. Alfonso I (739-757) repobló Asturias con los mozárabes que abandonaban Al-Ándalus. Pagaron tributos a Córdoba hasta que Alfonso II (781-842) se líberó y establecíó la capital en Oviedo, es aquí donde surge el término reconquista y la leyenda del apóstol Santiago. En el 914 se traslada la capital a León y se empieza a hablar del reino de León y tras la batalla de Simancas (939) quedarán ocupadas Salamanca y Sepúlveda por los cristianos. Al este del reino se formará el condado de Castilla dependiente del reino Astur-Leónés para defenderse de los musulmanes y en el 931 conseguirá gran independencia para en 1065 transformarse en un reino propio. El resto de núcleos se formarán bajo intereses del Imperio Carolingio de establecer un territorio tapón frente Al-Ándalus. El núcleo de Pamplona que pasará a ser el reino de Navarra se originó en el s.VII con la dinastía Arista apoyada en la poderosa familia Banu Qasi con intención de crear un territorio independiente. Con la nueva dinastía Jimena se ampliaran territorios hacia el sur y oeste y con su política de enlaces matrimoniales alcanzará el máximo poder bajo el mando de Sancho III El Mayor (1000-1035), para luego ser repartido entre sus hijos por su tradición patrimonialista. El núcleo Aragónés estuvo bajo la tutela directa de los monarcas francos hasta que en el s.X se incorpora al reino de Pamplona. El núcleo catalán se formó con la unificación de diversos condados, entre los que destaca el de Barcelona, bajo el poder de Wilfredo El Velloso (873-898) y que además convirtió su cargo en hereditario. A finales del s.X, el conde Borrel II aprovecha el fin de la dinastía carolingia para independizar el territorio.



3.2 EL PROCESO DE RECONQUISTA Y REPOBLACIÓN Entre los siglos VIII – X nacen las primeras entidades cristianas en el norte de la Península, mientras termina este periodo el Califato Cordobés esta en su máximo esplendor. Para repoblar se sigue el modelo denominado presura o aprisio por el que el rey concedía tierras a campesinos de las que ellos tenían que hacerse cargo. Había presuras individuales de ámbito familiar y colectivas de mediana propiedad que son las que se generalizarán. Entre los siglos XI y XII se aprovechan el fin del califato para reconquistar taifas como Toledo (1085) y Valencia por el Cid. Aparecen problemas como la caída de Toledo a manos de imperios norteafricanos, la independización de Portugal en 1143 o la fatal batalla de Alarcos (1195) para Alfonso VIII en contraste con la aparición de la Corona de Aragón en 1150. Se repobló mediante concejos regidos por ciudades que recibieron privilegios recogidos en Cartas Pueblas; estos suministraban casas y tierras a cambio de residir en el concejo. En el Siglo XIII tras la derrota de Alarcos se fraguó una alianza cristiana que vencíó en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) reduciendo Al-Ándalus al reino Nazarí de Granada en pocos años. El resto de territorios son conquistados entre Castilla (hasta el valle del Guadalquivir, Andalucía occidental y Murcia), la Corona de Aragón (Valencia y Alicante) y Portugal (hasta la desembocadura del Guadiana). Se repuebla o bien entregando grandes latifundios a órdenes militares que habían ayudado en la Reconquista y dividieron las tierras en encomiendas (2ª ½ del s.XII y 1ª del XIII en Castilla la mancha y Extremadura) o bien por repartimientos (2ª ½ del s.XIII en valles de Guadalquivir, Guadiana y en Murcia) adjudicando las tierras a conquistadores que establecían un régimen feudal. Se organizaron poderosos concejos. Por último, desde finales del s.XIII no se producen avances al ser siglos de crisis y tampoco se produce repoblación; la península quedaría repartida entre Portugal, Navarra, Castilla, Corona de Aragón y el reino de Granada hasta la conquista de esta última en 1492.



3.3 DEL ESTANCAMIENTO A LA EXPANSIÓN ECONÓMICA Tras la conquista musulmana, los núcleos cristianos se verán reducidos y con ellos también su economía que pasará a ser prácticamente de subsistencia. El estancamiento será paulatinamente superado gracias a la Reconquista y el acceso a nuevas tierras con importantes recursos. Esta expansión económica será fundamental para consolidar dichos reinos. En el ámbito castellao-leónés,se pasó de una predominancia de la trilogía mediterránea al incremento de cultivos de regadío gracias a la conquista de territorios en el sur con acceso a valles fluviales. La creación del Honrado Consejo de la Mesta (1273) que obténía numerosos privilegios, dotó a la ganadería ovina de un protagonismo crucial y su exportación de lana de gran calidad generó grandes beneficios. Se destaca sobre todo la actividad textil, la siderúrgica, que se concentraba en el País Vasco y la naval, de especial peso en Sevilla y puertos cantábricos. Las actividades comerciales se vieron limitadas por una amoniaco poco desarrollada y escasa circulación monetaria aunque es destacable la existencia de Ferias. En el ámbito Aragónés las actividades comerciales y artesanales serán más importantes y estarán focalizadas en las ciudades. Las actividades agrícolas y ganaderas evolucionaran paralelamente a las castellano-leonesas. La vocación marítima de la Corona de Aragón convertirá los puertos de ciudades como Barcelona o Valencia en los más importantes del Mediterráneo con embarcaciones presentes en todo este mar y sus navíos comerciarán con todo tipo de productos ampliando la influencia de la Corona. Se crearán además instituciones como los consulados del mar o las mesas de cambio.



3.4 EL RÉGIMEN SEÑORIAL Y LA SOCIEDAD ESTAMENTAL El término de régimen señorial alude al sistema político, económico y social preponderante en Europa Occidental desde finales de la Edad Antigua hasta el Siglo XV. Políticamente el poder real estaba sometido por la nobleza vinculada mediante relaciones vasallásticas y el rey era considerado un “primun inter pares”, que para gobernar concedía feudos debilitándose así su poder. Los feudos eran señoríos territoriales y jurisdiccionales. Económica y socialmente, el siervo depende del señor y está adscrito a la tierra donde vive trabajando para él con actividades mayoritariamente agrarias bajos sus impuestos y leyes. En la Península, la feudalización será un largo proceso fraguado desde el periodo visigodo donde las relaciones de dependencia personal se intensifican y acaban de establecerse durante los primeros siglos de la Reconquista. Como resultado la sociedad se dividíó en tres estamentos (nobleza, clero y estado llano) prácticamente inamovibles de los que sólo nobleza y clero poseían privilegios. La alta nobleza estaba en lo más alto formada por un reducido grupo de familias que habían participado en la Reconquista, por debajo una nobleza con familias de segundo orden menos poderosas y finalmente baja nobleza compuesta por hidalgos sin títulos pero que participaba en el gobierno de los concejos. El Clero ganó poder justificando ideológicamente la Reconquista convirtiéndose así en poseedores de enormes latifundios con régimen señorial. Era un estamento heterogéneo con grandes diferencias de riqueza entre el alto clero comparable al de la nobleza bien posicionada y el bajo clero en situación mucho mas precaria. Ingresar en el estamento eclesiástico era la única manera de ascender en la sociedad. Por último estaban los grupos populares que era la inmensa mayoría de la población, donde los pequeños o medianos propietarios vivían mejor que los jornaleros sometidos a servidumbre. Destacan los artesanos y comerciantes urbanos con una forma de vida modesta que formarán parte de una creciente burguésía con el tiempo y serán influyentes en el gobierno de las ciudades.

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