Resumen de la economia en la dictadura de primo de rivera

Dictadura de primo de rivera (1923-1930)


El régimen de la Restauración fue incapaz de solucionar los conflictos sociales. En 1901, el clima de tensión, agravado por la guerra de Marruecos, estalló en la Semana Trágica y en 1917, la situación de crisis económica desembocó en una huelga general revolucionaria. En 1918, Maura impulsó el llamado Gobierno Nacional, que no se llevó a cabo gracias a las diferencias entre los coaligados. Los patrones radicalizados, contrataron pistoleros a sueldo para asesinar a los dirigentes obreros y además formaron el Sindicato Libre. Posteriormente, el ejército fue derrotado en Annual.En un contexto de crisis política y social, el 13 de septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera se pronunció contra la legalidad constitucional, declaró el Estado de Guerra y se dirigió al monarca para exigir que el poder pasase a manos de los militares. Alfonso XIII aceptó un Directorio Militar presidido por Primo Rivera, tal, quien suspendió el régimen parlamentario

constitucional. Para los golpistas, Entre las razones que justificaban la necesidad de cambiar la situación hay que destacar: la inestabilidad y el bloqueo del sistema político parlamentario; el miedo de las clases acomodadas a una revolución social; el aumento de la influencia del republicanismo y de los nacionalismos; y, por último, el descontento del ejército tras el desastre de Annual. En la decisión de Primo Rivera, así como en el apoyo del ejército y el rápido plácet del rey, también influyó el deseo de evitar que las Cortes exigieran responsabilidades por los hechos de la guerra de Marruecos. El dictador justificó el golpe militar a través de un discurso con el fin  de ganarse la adhesión popular. Algunos historiadores apuntan que Primo de Rivera no pretendía poner fin a un régimen caduco e impedido, sino más bien evitar que el régimen político acabara por democratizarse.La dictadura de Primo de Rivera atravesó dos fases sucesivas. Hasta 1925 gobernó el Directorio Militar, pero a partir de ese año, el


gobierno dictatorial incluyó entre sus ministros a personalidades civiles, como José Calvo Sotelo en Hacienda y Eduardo Aunós en el Ministerio de Trabajo. Una de las intenciones del dictador era eliminar el caciquismo y elaboró un estatuto Municipal y otro Provincial. La regeneración prometida quedó en una gran farsa, ya que se suspendieron todos los mecanismos electorales y renovación política se limitó a sustituir unos caciques por otros. Durante la primera etapa de la dictadura, el conflicto de Marruecos centró el interés del dictador, que asumió personalmente el Alto comisionado de Marruecos en 1924. Al año siguiente, en colaboración con Francia, se organizó el desembarco de Alhucemas, que se saldó con éxito. En 1927, el ejército español dio por concluida la ocupación efectiva de todo el protectorado en Marruecos. El camino hacía un régimen autoritario comenzó con la convocatoria e una asamblea Nacional Consultiva en 1927. El sufragio universal quedó totalmente relegado al


olvido. Para promover la adhesión al nuevo sistema se creó un partido único, que se llamo Unión Patriótica. Se trataba de un partido gubernamental, sin un programa ideológico definido y cuya misión primordial era proporcionar apoyo social a la dictadura y seguir las directrices del poder. El gobierno aprobó el Decreto de Protección de la Industria Nacional. También concedieron grandes monopolios, como el de telefonía (Telefónica), y la exclusividad en la importación, refinado, distribución y venta de petróleo (CAMPSA). La dictadura contrajo una gran deuda extraordinaria. En el terreno social, la dictadura puso en marcha un modelo de regulación del trabajo que pretendía eliminar los conflictos laborales. Con este fin se creó la Organización Corporativo Nacional, cuya misión era reglamentación de los salarios y de las condiciones de trabajo, así como la mediación y arbitraje en caso de conflicto. Los antiguos partidos del turno criticaron la excesiva duración del régimen y varios dirigentes


participaron en conspiraciones militares como el complot de la “sanjuanada”, en junio e 1926. El enfrentamiento de los intelectuales con la dictadura estuvo protagonizado por figurar como Unamuno, Ortega, y Gasset, Blasco Ibáñez y Menéndez Pidal. En 1924, suscribieron un manifiesto con más de cien firmas en contra de la política cultural por lo que fueron duramente reprimidos. Por último, la CNT se mostró contraria al régimen y fue intensamente perseguida. En julio de 1927, los primeros crearon la FAI (Federación Anarquista Ibérica). También el PSOE cambió su posición hacía 1929, cuando se pronunció a favor de la República. La creciente oposición a Primo de Rivera se intensificó cuando el rey y su camarilla se convencieron de que la dictadura era un peligro para la permanencia de la monarquía. En esta tesitura, el rey optó por retirarle su confianza y Primo de Rivera acabó dimitiendo el 30 de enero de 1930 y El general Berenguer le sustituyó. Varios partidos de la oposición, entre ellos el PSOE,


acordaron la firma conjunta del Pacto de San Sebastián en agosto de 1931. Se intentaba volver a la normalidad como si nada hubiese sucedido, pero Alfonso XIII se había comprometido excesivamente con la dictadura y las elecciones se presentaron como un plebiscito a favor o en contra de la monarquía.La principal conclusión que podemos sacar de este comentario es que la dictadura de Primo de rivera no hizo otra cosa que empeorar la inestabilidad política del país, que derivó en la renuncia a la corona de Alfonso XIII tras la elecciones del 12 de abril de 1931 y en la inmediata proclamación de la 2ª República, que fue un simple contexto para generar la bomba que estallaría en 1936, La Guerra Civil.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *