La Guerra de la Independencia Española (1808-1814) y la Constitución de Cádiz de 1812

La Guerra de la Independencia: Antecedentes, Causas y Bandos en Conflicto

Antecedentes y Causas

La Guerra de la Independencia Española (1808-1814) se enmarca en el contexto de la crisis del Antiguo Régimen y la Revolución Francesa. El reinado de Carlos IV (1788-1808) coincidió con el estallido de la Revolución Francesa (1789), un evento que generó gran inquietud en la monarquía española.

La Revolución Francesa y el ascenso de Napoleón Bonaparte tuvieron un impacto decisivo en España. La debilidad de la monarquía española, las intrigas palaciegas y la alianza con Francia llevaron a la ocupación francesa de España y la imposición de José Bonaparte como rey.

El Motín de Aranjuez y las Abdicaciones de Bayona

El descontento popular con la situación política y la presencia francesa se materializó en el Motín de Aranjuez (1808), que obligó a Carlos IV a abdicar en su hijo Fernando VII. Sin embargo, Napoleón no reconoció a Fernando VII y lo obligó a él y a su padre a abdicar en Bayona, donde cedió la corona a su hermano José I Bonaparte. Este episodio se conoce como las Abdicaciones de Bayona.

El Levantamiento del 2 de Mayo y el Inicio de la Guerra

El 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid se levantó contra la ocupación francesa. Este levantamiento, brutalmente reprimido por las tropas francesas, marcó el inicio de la Guerra de la Independencia. La guerra se convirtió en un conflicto internacional con la participación de Portugal y Reino Unido del lado español.

Fases de la Guerra

:En este tema distinguimos dos niveles de hechos que se producen paralelamente: políticos, revolución política que implicó la caída del Antiguo Régimen y conflictos bélicos, Guerra de la Independencia. El inicio de la crisis del antiguo régimen, donde se inserta la Guerra de la Independencia española, coincide con el reinado de Carlos IV (1788-1808).

El estallido de la Revolución Francesa (1789) inquieta la monarquía española. La situación de España requería un monarca con ideas, dispuesto a implicarse en el gobierno del país. El conde de Floridablanca toma una serie de medidas para aislar a España de ideas revolucionarias (romper relaciones con Francia, revitalizar la Inquisición). Sin embargo en 1792 fue destituido por el conde de Aranda, al intentar mantener buenas relaciones con el Gobierno Republicano (salvar a Luis XVI) hace que los monárquicos españoles se pongan en su contra. Fue sustituido por Manuel Godoy (1792-1808). En 1793 fue ejecutado el rey de Francia y se rompen las relaciones con Francia, se declara la llamada Guerra de Convención. La paz de Basilea (1795) pone fin a la Guerra de Convención. A partir de 1796 España se alía con Francia mediante el tratado de San Ildefonso y entraba en guerra contra Inglaterra, en el contexto de dicha alianza se inscribe la derrota de la flota franco-española por Inglaterra en Trafalgar (1805) que significó la pérdida del potencial naval español. Esta política conduce a un largo ciclo bélico que produce una gran crisis económica que Godoy intenta paliar con desamortizaciones 1798, que sirven de poco.

En 1800 Napoleón firma con España el segundo tratado de San Ildefonso por el que España entra en conflictos con Portugal (Guerra de las Naranjas) y triunfa España. Con la firma del tratado de Fontainebleau (1807) permite la entrada de tropas francesas a España para ocupar Portugal. En pocos días toman Lisboa mientras otras tropas forman parte de España. Sentimiento antifrancés aumenta en oposición a Godoy que desemboca en el motín de Aranjuez (1808), un asalto popular al palacio de Godoy dirigido por fernandinos y sube al trono Fernando VII pero Napoleón no reconoce a Fernando VII y éste convence a Carlos y a Fernando para reunirse en Bayona (abril 1808), Fernando devuelve la Corona a su padre y éste abdica en Napoleón, que la cede a su hermano José I Bonaparte. Fernando quedará recluido en Valencay. Esto se conoce como Abdicaciones de Bayona.

El 2 de mayo de 1808 se produce un levantamiento del pueblo de Madrid que concluyó con una violenta Represión dirigida por Murat , Daoiz y Velarde desobedecieron las órdenes y se unieron a la rebelión popular que desembocó en un levantamiento general que inicia la Guerra de la Independencia . 


Será Andrés Torrejón (alcalde de Móstoles) el que declare la guerra a Napoleón. Por una parte la guerra de la independencia fue un conflicto internacional (Portugal y Reino Unido involucrados) y por otra, fue un conflicto civil que dividió al país en dos bandos: patriotas que defienden la vuelta de Fernando VII y los afrancesados que admiten a José I. La guerra se desarrolló en tres fases.

La primera (mayo-octubre 1808), despliegue francés para sofocar los alzamientos urbanos que se habían extendido, tuvo lugar el primer sitio de Zaragoza cuya posesión era fundamental para controlar la importante vía de comunicación del valle del Ebro, la resistencia lo impide. El hecho más destacado de esta primera fase de la guerra fue, no obstante, la batalla de Bailén donde el general español Castaños vence al General francés Dupont, la derrota impide la ocupación de Andalucía. José I abandonó Madrid y las tropas francesas retroceden al Ebro.

La segunda fase (octubre 1808-julio 1812), Napoleón entra en noviembre de 1808 a España al frente de la grande Armies, la superioridad inglesa es incuestionable y se rompen líneas españolas y se retiran los ingleses. El último ejército español es derrotado en Uclés (1809) José I vuelve a Madrid. Se produce las resistencia heroica de Zaragoza, Gerona, Tarragona, solo resiste Cádiz. un hecho decisivo en esta fase fue la acción de los guerrilleros que supieron aplicar una guerra de desgaste que cuenta necesariamente con el apoyo de la población y utiliza tácticas diferentes a las de los ejércitos regulares. La importancia de la guerrilla fue decisiva porque obligó a Napoleón A fijar sus tropas en España.

La tercera y última fase (julio 1812-1814), Napoleón se vio obligado a retirar sus tropas de España para el frente ruso. El ejército de Wellington (tropas británicas, portuguesas y españolas) derrota a los franceses en los Arapiles (1812), este avance obligó a José I abandonar Madrid y dirigirse a Valencia. Los franceses Son derrotados en Victoria y San Marcial 1813. Finalmente tras la firma del tratado de Valencay (11 diciembre 1813), Napoleón reconoce a Fernando VII como rey de España.

Los efectos de la guerra fueron desastrosos para España con la pérdida del 5% de la población Y daños materiales.


5.2 LAS CORTES DE CADIZ. LA CONSTITUCIÓN DE 1812:La Guerra de la Independencia enfrenta dos ejércitos y dos modelos políticos: reformismo francés (José I) y liberalismo español. Las Abdicaciones de Bayona (1808) otorgan a José I la corona. Intenta instaurar por la fuerza un sistema político basado en el liberalismo político y sustentado por el Estatuto de Bayona (carta otorgada). La España que resiste genera un proceso que acaba en una revolución liberal burguesa.

El primer paso es hacer frente al vacío de poder provocado por los sucesos de mayo de 1808. Primero surgen Juntas locales, luego provinciales y en septiembre de 1808 la Junta Central Suprema, asume la dirección de la guerra y la del país.  Inicialmente presidida por Floridablanca y sede en Aranjuez, se traslada hacia el sur por el acoso francés. Cádiz, protegida por la escuadra británica, es su última sede. En 1810 se autodisuelve para dar paso a una regencia colectiva, gobierno provisional compuesto por cinco miembros. Aunque de ideología conservadora, están sometidos a la presión de una ciudad que es foco de difusión de ideas ilustradas y liberales, que reclama cambios políticos, sociales y económicos. La Junta debate la idea de una reunión de Cortes Generales, la Regencia las convoca. La elección de los diputados tropieza con dificultades por la ocupación militar francesa y se realiza sin distinción de estamentos, cada uno representa un voto, idea revolucionaria frente al voto por estamentos. Como en la Revolución Francesa, los diputados se organizan como Asamblea Constituyente y se proclaman representantes de la soberanía nacional. Las Cortes se inician en Cádiz en septiembre de 1810 con el juramento de los diputados de defender la integridad de la nación española (incluida América). Entre los diputados hay: clero, abogados, juristas, altos funcionarios, militares y en menor medida comerciantes y pequeños propietarios. Pronto aparecieron entre los diputados dos tendencias ideológicas: partidarios de las reformas, que empiezan a ser llamados liberales (jovellanos), defendían una sociedad estructurada en la igualdad ante la ley y el fin de la monarquía absoluta. La otra, la de los absolutistas o serviles (fernandinos), eran partidarios de la continuidad de la monarquía absoluta. En la sesión inaugural, el 24 septiembre 1810, los diputados proclamaron que representaban la soberanía nacional, en consecuencia, las Cortes adquirían un carácter constituyente. Así se aprobaba la primera constitución (19 marzo 1812) conocida como “La Pepa”. s.


Su contenido se basa en los siguientes principios fundamentales: afirmación de la soberanía nacional (poder político pertenece a la nación), división de poderes (ejecutivo-rey, legislativo-Cortes y judicial-jueces), monarquía constitucional como forma de gobierno, Cortes eran unicamerales elegidas por sufragio universal indirecto de los varones mayores de 25 años que tributan a Hacienda cierta cantidad, igualdad de todos los ciudadanos ante la ley (significaba el fin de las diferencias estamentales y de los privilegios), el reconocimiento de los derechos y libertades individuales (no reconoce la libertad religiosa) y se establece la unidad del Estado y centralización administrativa y se establece la división de España en provincia

Además aprobaron una serie de reformas: libertad de imprenta y supresión de la censura de prensa (1810), abolición de los señoríos jurisdiccionales y del régimen señorial (1811), abolición de la Inquisición (1813), abolición del régimen gremial e introduce la libertad económica (1813), derogación de los privilegios de la Meseta (1813) y supresión del mayorazgo y como medida desamortizadora, se decretó la incautación y venta de bienes de propios de los municipios y conventos destruidos por la Guerra (1813).

La Constitución apenas se aplica, quedó derogada con la restauración de Fernando VII (1814), la trascendencia de todas estas reformas fue esencial en la futura construcción del régimen liberal en España. Además, abrir camino de los procesos de independencia de las colonias americanas que se consolidarán cuando vuelva a entrar en vigor la Constitución durante el Trienio Liberal (1820-1823), así como en algunos países de Europa.

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