Posesiones que gano Carlos de Habsburgo

REINADO DE CARLOS I DE ESPAÑA Y V DE ALEMANIA

CARLOS V: PLANTEAMIENTOS Y PERSONALIDAD

En 1517, Carlos de Gante, llega a Castilla. A penas conoció a su padre,  Felipe de Habsburgo, hijo del emperador
Maximiliano. Venía a Castilla porque el año anterior había muerto su abuelo materno, Fernando el Católico y su madre estaba incapacitada para reinar. Generó mala impresión ya que era un príncipe extranjero, no hablaba castellano y poco interesado en sus nuevos estados. En Castilla y Aragón surgió una tendencia de protesta ya que los nobles que le acompañaban se repartieron los cargos más importantes y  producían más dinero, marginando a la nobleza española y enviando el oro castellano a Flandes. Se comportaban como si Castilla fuese un país conquistado.

Todo culminó cuando en 1519, llegó la noticia de la muerte de su abuelo paterno, Maximiliano de Austria, emperador del Sacro Imperio Germánico. Los consejeros le plantearon la posibilidad de que fuera él elegido como nuevo emperador de Alemania. Había que ir a Alemania con mucho dinero para sobornar al menos a 4 de los 7 príncipes electores y evitar que fuese elegido Francisco I de Francia. Los banqueros alemanes Függer adelantaron lo necesario y Carlos I ofreció como aval los territorios del Maestrazgo de Calatrava y las minas de mercurio de Almadén. Carlos I era elegido emperador del Sacro Imperio Germánico con el título de Carlos V. Para devolver lo prestado, Carlos V reunió cortes en Santiago para pedir un impuesto. Las cortes no lo aprobaron, y Carlos V reunió de cortes en La Coruña, y con sobornos y coacciones consiguió el dinero. Marchó a Alemania y para mayor descontento de los castellanos, dejaba como regente a un extranjero: Adriano de Utrech.

CONFLICTOS INTERNOS

LA REVUELTA DE LAS COMUNIDADES

Los que se opusieron a Carlos fueron maltratados o asesinados. Todos los castellanos estaban descontentos El malestar acabó en rebelión en mayo de 1520 cuando, el regente reprimió duramente la ciudad de Medina del Campo que se levantó en armas. Las principales ciudades castellanas dirigidas por Toledo, se constituyeron en comunidades, expulsando al representante regio o corregidor. Reunieron tropas, dirigidas por Juan Bravo, ocupando Tordesillas y pretendiendo que la reina Juana, recluida en las clarisas, apoyara sus reivindicaciones. La reina se negó a firmar documento alguno.

Los representantes de las ciudades comuneras dirigidos por Juan Padilla realizaron una serie de reivindicaciones: Mayor participación de las ciudades en el gobierno del reino a través de las cortes; Mayor peso de las instituciones tradicionales castellanas; Prohibición de salida de oro, plata y lana castellanas; limitación de los excesos de los consejeros flamencos en los cargos y residencia permanente del rey en Castilla.

Al frente del movimiento comunero estaba la mediana nobleza, artesanos, comerciantes, burgueses y algunos clérigos. La aristocracia se mantuvo al margen hasta que los comuneros, para ganar apoyo popular, animaron movimientos antiseñoriales. La alta nobleza cerró filas con los representantes del monarca y Carlos V.  Tras una rápida guerra, el ejército realista venció a los comuneros en Villalar en 1521 y sus cabecillas, Padilla, Bravo y Maldonado fueron ejecutados. Todas las ciudades comuneras se rindieron, excepto Toledo, que con María Pacheco, viuda de Padilla, resistió seis meses más.

LAS GERMANÍAS

Las causas del movimiento las encontramos en la crisis económica y las epidemias que se abatieron sobre el reino de Valencia, se le unio el descontento social entre los artesanos y los pequeños comerciantes enfrentados con la oligarquía urbana y la nobleza. La rebelión de las clases populares, la Germanía, se inició en la ciudad de Valencia en 1520 aprovechando que la nobleza había huido de la ciudad por la peste. Pronto la revuelta se extendió  hacia el sur del reino.

Los agermanats también atacaron a los moriscos,  además del odio religioso, acusaban de ser sumisos a la nobleza y a la Corona.

Aunque Carlos V reaccionó lentamente, finalmente ordenó al Virrey que reprimiera el conflicto. El conflicto degeneró en un enfrentamiento directo entre agermanats y la nobleza valenciana. Finalmente la rebelión fue reprimida en 1522. Hubo otra Germanía en Baleares que fue fácilmente sofocada.

CONFLICTOS EXTERNOS

CONTRA FRANCIA

La rivalidad más importante la mantiene Carlos I con el rey de Francia Francisco I. Se  suceden cinco guerras, que se mezclan con los demás problemas del Emperador. La primera guerra (1521-1525) está motivada por la invasión francesa de Navarra aprovechando los desórdenes en Castilla provocados por las Comunidades. El Emperador invade Milán, fracasa Francisco I en sus intentos de recuperarlo, hasta que es hecho prisionero en la Batalla de Pavía (1525). Carlos I abusa de su ventaja y obliga a firmar el Tratado de Madrid, que hace que Inglaterra y el Papa abandonen su alianza con Carlos. Se organiza en torno al Papa la Liga Clementina que da lugar a la segunda guerra (1526-1529), desarrollada en Italia. Acaba con el Saco de Roma (1527) y después la Paz de Cambrai (1529). La coronación imperial en Bolonia (1530) pone fin a las querellas entre Papa y Emperador. La tercera guerra (1535-1537) está motivada por la sucesión de Milán. Francia ocupa Saboya y Piamonte, Carlos I la Provenza, se acaba por agotamiento de las partes, con la firma de la Tregua de Niza (1538) donde el Papa hace de árbitro.

Carlos I está molesto porque piensa que Francisco I está detrás de la conversión al protestantismo de los príncipes alemanes y porque realiza negociaciones con los turcos. A la vez Francisco I está resentido porque Carlos ha entregado el ducado de Milán a su hijo Felipe. Cuando fracasó el ataque del Emperador contra Argel, Francisco I ataca iniciando la cuarta guerra (1542-1544), donde la ventaja vuelve a estar del lado del emperador por su alianza con Inglaterra. Acaba con la Paz de Crepy, en la que Francisco I se compromete a devolver Saboya, colaborar para conseguir la unidad religiosa y rompe su alianza con los turcos.

CONTRA EL PROTESTANTISMO

Carlos I se mete de lleno en los problemas de Alemania, aliado con Mauricio de Sajonia vence en la batalla de Mühlberg (1547). El Emperador creyo que había logrado hacer prevalecer su autoridad en el Imperio y que podría dejar a su hijo Felipe la herencia íntegra. Mauricio traiciona al Emperador. Al no conseguir equilibrar la situación en Alemania acepta la división religiosa en Paz de Augsburgo (1555).

CONTRA LOS TURCOS

La lucha contra los turcos se desarrolla en mar y tierra. Llegan hasta las puertas de Viena en 1529. El empuje llega hasta 1566, año de la muerte de Solimán. El mediterráneo, a pesar de los esfuerzos del Emperador que conquista Túnez y ataca Argel, será al final del reinado un lago turco.

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