La invasión a españa y el quiebre de la monarquia española

1.La crisis de la monarquía y la guerra de la independencia


1.1.La crisis de la monarquía de Carlos IV

En los primeros años del siglo XIX la monarquía de Carlos I se encontraba muy desprestigiada.
Las razones de esa pérdida de apoyos residían en una crisis del sistema de gobierno, que eran María Luisa de Parma y el valido Manuel Godoy. Esto levanto una fuerte oposición, que se materializó en una regeneración y cambio en el estilo de gobernar, ya sea en sentido conservador o liberal.

La desamortización (proceso por el que las tierras de la Iglesia o de los mayorazgos nobiliarios que hasta entonces no podían venderse ni dividirse, pasan a estar en el mercado libre), ordenada por Godoy en 1798 para hacer frente a la crisis financiera, generada por las continuas guerras con Francia y el Reino Unido, había enemistado a la Iglesia. Los bienes de obras fueron vendidos en subasta pública.

Una de las consecuencias más graves de la sumisión a los intereses de Francia fue la derrota de Trafalgar (1805), que supuso la destrucción de gran parte de la armada española. Un nuevo acuerdo con Francia, el Tratado de Fontainebleau (1807), permitió la entrada de tropas francesas para ocupar el reino de Portugal y repartirlo entre las coronas francesa y española.

Esta mala política, levantó la oposición creciente de un llamado “partido antigodoyista” que estaba integrado por nobles y clérigos favorables al principie Fernando, hijo de Carlos IV, los cuales prepararon  una conspiración contra el rey.
El llamado proceso de El Escorial (1807) mostró las miserias de la monarquía española. El segundo acto de esa crisis sucedió en 1808, cuando el motín de Aranjuez obligo a Godoy a huir y renunciar a su cargo, y Carlos IV abdicó en su hijo Fernando.

Las tropas napoleónicas, ya en España gracias al tratado de Fontainebleau, eran mal vistas por el pueblo español, que percibía que el ataque a Portugal era solo una excusa para ocupar toda la Península. Además, Napoleón intervino en los asuntos de la familia real española y la convocó a la ciudad francesa de Bayona. Obedeciendo esta llamada, Fernando VII, su padre y Godoy.

1.2.El levantamiento contra los franceses


El día, 2 de Mayo de 1808, tras la salida de la familia real, el pueblo de Madrid se alzó contra las tropas francesas presentes en la ciudad. El ejército francés, al mando del general Murat, reprimió duramente el levantamiento popular con varios cientos de muertos.

Mientras tanto en Bayona, Napoleón había obligado a Carlos IV y Fernando VII a renunciar al trono y cederlo a su hermano José I.

La noticia se contagió a muchas ciudades, donde se publicaron bandos contra el invasor.

El levantamiento popular y espontaneo sorprendió al ejército francés, que no pudo ocupar ciudades como Gerona, Zaragoza o Valencia.

1.3.El estatuto de Bayona y el gobierno francés


Los franceses intentaron instaurar por la fuerza en España un sistema político basado en los principios del liberalismo político, aunque respetando tradiciones del país. Este sistema quedo plasmado en el Estatuto de Bayona. A este texto se le denomino estatuto o constitución de Bayona aunque fue una carta otorgada.

En el texto, todos los poderes estaban centrados en el rey, aunque existían otros 3 órganos: Senado, consejo del Estado y las Cortes. También incluyo entre sus artículos, reformas de carácter liberal como, libertad de imprenta, libre comercio y habeas corpus.

El rey José I llego a Madrid en 1808 con el encargo de poner en marcha todo este proyecto. En realidad, su subordinación a Napoleón era absoluta hasta tal punto que en el estatuto de Bayona se especificaba que si José I moría sin descendencia, el trono seria de Napoleón.

José I, pronto se dio cuenta d que todas sus iniciativas estaban sometidas a las necesidades de Napoleón y de que carecía completamente de autonomía en el gobierno.

1.4.El desarrollo de la guerra


La ocupación de España no fue tan rápida como creía Napoleón. La victoria española en la batalla de Bailen (1808), obligo al rey José I a abandonar Madrid y las tropas francesas se retiraron al norte de la Península. Napoleón, envió un ejército de 150.000 hombres. El 2 de diciembre Napoleón y José I volvieron a  la capital.

Durante su instancia Napoleón llevo a cabo reformas de corte revolucionario.

Mientras, un ejército inglés, al mando de Wellesley desembarco en la Península para ayudar a los portugueses. El ejército español colaboro junto con el de Wellington.

La victoria francesa en Ocaña en octubre de 1809 y el avance hacia el sur permitieron a Napoleón ocupar casi toda España, quedando libres solo Cádiz y el este peninsular. De 1810-1812 las tropas napoleónicas alcanzaron el máximo control sobre el suelo peninsular.

En 1812, con la tremenda movilización que supuso la campaña de Rusia comandada por el propio de Napoleón, obligo al emperador a retirar tropas de España y a centrar su atención en otras zonas de Europa. El debilitamiento de las tropas francesas en la península fue ampliamente aprovechado por las tropas angloespañolas de Wellington.

En las batallas de Ciudad Rodrigo y los Arapiles, Wellington derroto a los franceses. El avance de las tropas angloespañolas obligo a José I y los franceses a abandonar Madrid y dirigirse a Valencia, donde estuvo el gobierno josefino varios meses.

La derrota francesa en Vitoria precipito el abandono del territorio español por José I; en octubre una nueva batalla triunfal para las tropas de Wellington en San Marcial obligó al ejército josefino a cruzar la frontera.

Napoleón, al borde de la derrota en Europa, firmo con Fernando VII el Tratado de Valençay, por el que finalizaban las hostilidades en España y Fernando VII era repuesto en el trono. Con la firma de este tratado se daba por concluida la guerra de la independencia o guerra de los franceses.

2.Las cortes de Cádiz


2.1.Composición y funcionamiento de las Cortes


La elección de los diputados tuvo grandes dificultades, por la ocupación y por la presencia de diputados procedentes de América. Entre los diputados existían varias sensibilidades:

-Un grupo pretendía que no se modificase nada del sistema político absolutista.

-Otro grupo, pretendía un régimen intermedio entre el viejo absolutismo y el modelo constitucional.

-Los liberales proponían una cámara única que asumiera la soberanía nacional y elaborara una constitución que debía recoger las novedades aportadas por la revolución francesa.

Esta última convocatoria triunfo, porque muchos diputados no pudieron acudir a la convocatoria y fueron sustituidos por otros presentes en Cádiz, que era un importante centro comercial y una de las ciudades más avanzadas de España.

A pesar de lo que se dice a menudo, ni la burguesía llevo a cabo la revolución liberal, ni el clero y la nobleza estaban en su totalidad del lado absolutista.

Las Cortes se reunieron en Cádiz, por ser la ciudad de más fácil defensa y estar libre de la ocupación francesa. La sensación de la ciudad llena de refugiados, y con una vida social activa, dio una ocasión para sacar a España del atraso y la ineficacia. Pronto aparecieron en los debates dos grandes partidos llamados servil o absolutista o liberal. Expulsados los franceses, las nuevas Cortes ordinarias se trasladaron en 1814 a Madrid.

2.2.La Constitución de 1812


El 23 de diciembre de 1810 se creaba la comisión encargada de elaborar un proyecto de constitución, que estuvo precedido por un intenso debate. Tras año y medio de discusión, el 19 de marzo de 1812, se promulgó la nueva constitución, conocida como La Pepa por ser aquel día la fiesta de San José.

Los diputados quisieron hacer compatibles las tradiciones del pasado de los reinos hispánicos con el nuevo espíritu revolucionario surgido en Francia en 1789. Los principios de la Constitución de 1812 fueron los siguientes:

-Afirmación de la soberanía nacional: el poder residía en la nación.

-Reconocimiento de los derechos y libertas individuales y de la igualdad ante la ley.

-División de poderes: el poder legislativo correspondía a las Cortes, el poder ejecutivo quedaba en las manos del rey y del gobierno por él designado y el poder judicial era independiente.

-La religión católica era la única de la nación española.

-Elección de los representantes en las Cortes mediante sufragio universal.

-Creación de la Milicia Nacional.

-Monarquía moderada, en la que el rey promulgaba leyes y tenía derecho de veto transitorio.

-Libertad económica.

La constitución apenas pudo aplicarse, pues el contexto de guerra hacía difícil su puesta en práctica, y la restauración absolutista de 1814 la abolió.

3.El sexenio absolutista (1814-1820)


Tras el tratado de Valençay, Fernando VII regreso a España, pero no acepto el tratado ni las reformas llevadas a cabo en Cádiz.

3.1.La restauración del absolutismo


Fernando VII desembarcó en Valencia en 1814. Su llegada coincidió con la publicación del Manifiesto de los persas (escrito público de apoyo al absolutismo). Tras la estancia en Valencia preparo el golpe de Estado: el decreto de Valencia, de 1814, restauro el poder absoluto del monarca y abolía toda la legislación de las Cortes de Cádiz. Se trataba de borrar cualquier recuerdo de aquella etapa.

La etapa que se inició en mayo de 1814 se produjo en un contexto internacional favorable al absolutismo, pues Napoleón había sido derrotado y la Santa Alianza unía a casi todas las monarquías europeas contra cualquier brote liberal.

La política aplicada por Fernando VII fue volver al pasado: se restauraron la Inquisición, la Mesta, etc.

La represión significó la cárcel, el destierro o la pena de muerte para numerosos intelectuales vinculados a la revolución liberal. Resultado de esta situación fue el primer exilio de la España contemporánea, que afecto tanto a afrancesados (traidores) como a liberales (peligro para la monarquía).

3.2.El desastroso gobierno de Fernando VII


España debía enfrentar en esos decisivos momentos de su historia una guerra abierta por la independencia en las colonias americanas.

Los continuos y caprichosos cambios de gobierno provocaron una gran inestabilidad. La política estuvo marcada por la camarilla que rodeaba a Fernando VII, que se dejaba influir por este grupo. Un episodio representativo fue la compra de once barcos rusos en 1817 para luchar en la guerra colonial americana, que tras siete meses de abandono en el puerto de Cádiz, quedaron inservibles.

Al mal gobierno se le sumo la quiebra de la Hacienda y el 1817 había una deuda de 1.500 millones de reales, se debía especialmente a la guerra en América, que generaba un elevado gasto militar y elimino los beneficios del antes comercio colonial. El ministros Martin Garay intento remediar mediante una reforma fiscal basada en un sistema de contribución única y proporcional a los ingresos, reforma a la que se opusieron los privilegiados. Esta oposición hizo fracasar el proyecto de Garay, que fue cesado en septiembre de 1818.

3.3.Pronunciamientos y conspiraciones


La represión no detuvo la acción de los sectores liberales en 1814. Se inició así una larga serie de pronunciamientos militares que caracterizaron todo el siglo XIX español.

Los liberales sabían que su debilidad era la carencia de apoyo popular, por lo que su única salida para llegar al poder era contar con la ayuda de los militares. Todos los grupos civiles fracasaron por ser facciones minoritarias del ejército.

El 1 de enero de 1820 se sublevó el ejército alojado en un pueblo de Sevilla, dirigido por el teniente coronel Rafael Riego. Al principio, no consiguió apoyos y parecía que su intento también iba a fracasar, pero pronto la revolución se extendió por Andalucía y otras ciudades españolas, por lo que Fernando VII tuvo que jurar el 7 de marzo la Constitución de 1812. Comenzó así el trienio liberal o constitucional.

4.El trienio liberal (1820-1823)


Tras el pronunciamiento de Riego, Fernando VII juro la Constitución de 1812.

4.1.La formación de la cultura política liberal


El primer gobierno liberal estuvo formado por destacados liberales que regresaban del exilio. Las medidas adoptadas se dirigieron a construir un sistema de libertades políticas:

-Libertad de los presos políticos

-Supresión definitiva de la Inquisición.

-Vuelta a sus cargos de las autoridades constitucionales en ayuntamientos y diputaciones provinciales.

-Convocatoria de elecciones a Cortes.

-Creación de la Milicia Nacional, cuerpo de voluntarios para la defensa del sistema constitucional.

Fue un periodo de reformas políticas y económicas que trataron de aplicar las normas de las Cortes de Cádiz. Ese espíritu encontró dos formas de expresión fundamentales:

-La prensa, fue el instrumento de pluralidad y de libertad de expresión.

-Las sociedades patrióticas, clubes abiertos en los que se debatían todos los temas de la actualidad política y social.

La percepción de la situación política de los liberales se topó con dos grandes enemigos: la situación internacional ya que predominaban en Europa las monarquías absolutas, y la actitud de Fernando VII, que conspiro cuanto pudo para derribar el sistema constitucional.

4.2.Las divisiones internas del liberalismo


Paralelamente, surgía el fenómeno juntero. Este hecho dio lugar a la existencia de un doble poder: el del gobierno, (liberalismo institucional), y el de las juntas (liberalismo popular). Las diferencias dividieron el movimiento liberal, y se formaron dos grandes tendencias:


Liberales moderados, que deseaban alcanzar un compromiso con las antiguas clases dominantes y el rey, para que fueran aceptadas las reformas.


Liberales exaltados, que pretendían la vuelta a la Constitución de 1812 y planteaban reformas radicales en aplicación de un liberalismo más popular, que algunos casos llego a ser republicano.

Los problemas entre moderados y exaltados se prolongaron a lo largo del trienio y condicionaron la actuación política.

Los moderados en el gobierno



En verano de 1820 los exaltados se disgustaron por la decisión del gobierno moderado de disolver el ejército de la Isla.

A este episodio se sumó el de las sociedades patrióticas, que el gobierno como amenaza revolucionaria, mientras que los exaltados las defendían, pero el 16 de Octubre de 1820 se aprobó la ley que suprimía las sociedades patrióticas.

Los moderados pretendían reformar en sentido conservador la Constitución de 1812 mediante la introducción del sufragio censitario (solo podían votar los que tuviesen cierta renta) y la creación de una segunda cámara, aunque estos intentos de reforma fracasaron.

De entre las medidas de los gobiernos moderados destaco la ley de supresión de ordenes monacales y reforma de regulares, aspecto básico en el programa liberal. Una ley de 24 de octubre de 1820, suprimió todos los conventos. Otras reformas, como la abolición de los gremios, la desamortización de los bienes de la Iglesia y la supresión de las vinculaciones y mayorazgos de la nobleza, iban dirigidas a avivar la economía nacional, sanear la Hacienda pública, etc.

Los gobiernos de esta etapa estuvieron inmersos en una crisis constante. A las conspiraciones protagonizadas por los exaltados, se sumaron las intrigas del rey y la acción de la guerrilla realista, que se levantó contra el gobierno a comienzos de 1821.

Los exaltados en el poder



El intento de golpe de Estado protagonizado por la Guardia Real del 6 al 7 de julio de 1822 cambio el signo de esta etapa. La conjura, apoyada y fomentada por el rey y su entorno, fue descubierta a tiempo y frenada por la Milicia Nacional y el Ayuntamiento de Madrid.

El rey de Francia, Luis XVIII decidió enviar un ejército, los Cien Mil Hijos de San Luis, que invadió España en abril de 1823 y ocupo el territorio nacional con el apoyo de tropas realistas españolas. La ocupo el territorio nacional con el apoyo de tropas realistas, la resistencia fue escasa.

En junio, el gobierno y las Cortes marcharon a Cádiz huyendo del ejército francés. Ante la negativa de Fernando VII a emprender el viaje, fue declarado mentalmente incapacitado por las Cortes. Los liberales resistieron hasta septiembre, cuando decidieron liberar al monarca. El 1 de octubre Fernando VII restauraba su poder absoluto y el 13 de noviembre hacia su entrada triunfal en Madrid. Se ordenada una persecución contra los liberales.

5.La década “ominosa” (1823-1833)


Pocos días antes de regresar de Madrid como rey absoluto, Fernando VII ordeno ejecutar en dicha ciudad al general Rafael de Riego.

5.1.Represión y exilio


Los primeros años fueron de una acentuada represión política, aunque la Santa Alianza presiono para suavizar la dureza inicial del monarca español.

Muchos liberales abandonaron España. La mayor parte busco refugio en el Reino Unido, único país con monarquía constitucional. Tras la revolución de Paris, un número de exiliados se trasladó a Francia. Desde uno y otro país conspiraron para derrocar a Fernando VII.

Quienes no pudieron huir fueron encarcelados o asesinados.

El aparato represivo del Estado absolutista se articuló en torno a cuatro instrumentos básicos:

-La creación de la Superintendencia General de Policía y de las comisiones militares, que se ocuparon de funcionarios y militares.

-El cuerpo de voluntarios realistas, era una milicia absolutista opuesta a la Milicia Nacional de los liberales.

-Los tribunales de justicia condenaban por delitos como decir “! Viva mi libertad!” o poseer símbolos liberales, como el caso de Mariana Pineda.

-Las Juntas de Fe, actuaron en algunas diócesis a las órdenes de los obispos.

Estos instrumentos represivos desataron un clima de persecución que la historiografía liberal denomino como “ominosa”.

5.2.Las reformas de los gobiernos absolutistas


El decreto de 1 de octubre restableció las instituciones anteriores a 1820, aunque algunas no subsistieron, como la Inquisición (Juntas de Fe) o el consejo de Estado que desapareció. No se trataba de una simple restauración del Antiguo Régimen, hasta el propio monarca sabía que tenía que modernizarse.

La labor de los gobiernos se centró en la reforma en la Hacienda y la administración.

La pérdida en las colonias agravó aún más la crisis crónica de la Hacienda. Se hacía necesaria una reforma fiscal. Esta fue llevada a cabo por Luis López Ballesteros que aplico reformas significativas:

-La reforma fiscal de 1824 acabó en fracaso.

-El diseño de los primeros impuestos.

-La creación de la Real Caja de Amortización y del Tribunal de Cuentas.

-La reducción de la deuda pública.

-El plan de la minería, mediante alquiler a compañías extranjeras.

Además, se llevaron a cabo cambios en la administración del Estado.

5.3.La cuestión sucesoria


El rey quería asegurar la sucesión ya que no tenía descendencia. Un mes antes de casarse, con María Cristina de Borbón, se publicó la Pragmática Sanción de 1789 que derogaba la Ley Sálica, lo que permitir a las mujeres. En octubre de 1830 nacía una niña, la futura Isabel II.

Este acontecimiento radicalizo a la facción carlista, que apoyaba como sucesor a Carlos María Isidro. En el verano de 1832 tuvieron lugar los sucesos de La Granja: aprovechando una transitoria crisis de salud, Fernando, fue convencido por los absolutistas para firmar la derogación de la pragmática de 1789, lo que suponía que su hija no podría reinar. Pero, tras recuperarse, presionado por los anticarlistas, revocó dicho documento, cambio el gobierno por uno más moderado y dejo como heredera a su hija Isabel.

El clima de guerra civil se anunciaba cuando Fernando VII falleció el 29 de septiembre e Isabel II, con tan solo dos años, fue proclamada reina.

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